El Quijote II, 20 y 43

Entre los preparativos para las bodas de Camacho el rico con la hermosísima Quiteria, Sancho Panza observa los abundantes y ricos manjares que los criados cocinan, y antes del momento de la comida uno de ellos sacó de un caldero “tres gallinas y dos gansos, y dijo a Sancho: Comed, amigo, y desayunaos con esta espuma, en tanto que se llega la hora de yantar” [comer]. Naturalmente, Sancho quedó muy contento y complacido.

Como parte de la fiesta de esas bodas, aparecen ocho bellísimas mozas, “que al parecer ninguna bajaba de catorce ni llegaba a los diez y ocho años”, quienes ejecutan unas danzas que a don Quijote le hacen pensar que el autor de esas representaciones bailables es más amigo de Camacho el rico que del otro pretendiente de Quiteria, Basilio el pobre. Pero Sancho, satisfecho por la rica vianda que le ofrecieron, opina estar de lado de Camacho el rico y no de Basilio, el pobre. Y dice:

“- ¡A la barba de las habilidades de Basilio!, que TANTO VALES CUANTO TIENES, y tanto tienes cuanto vales. Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener, aunque ella al de tener se atenía”.

El refrán indica el criterio que Sancho tiene para valorar a las personas. Según él, es el que aprendió de una de sus abuelas, basado únicamente en la riqueza material que cada persona posee, la que indica cuánto vale.

@jagarciavilla