En 1994, Sabritas decidió lanzar una colección de unos plásticos circulares con personajes de los Looney Tunes. Aunque eran sencillos en imagen, fueron algo novedoso para la época. Les llamaron "Sabritazos"

Era 1994 en México, un año tranquilo para quienes éramos niños en esa época y disfrutábamos viendo caricaturas como Saint Seiya, que aquí conocimos como Los Caballeros del Zodiaco, los Thundercats, Super Campeones y hasta programas como Nintendomanía que a la fecha seguimos recordando.

Fue también el año en que la marca de frituras Sabritas decidió lanzar una colección de unos plásticos circulares con personajes de los Looney Tunes. Aunque eran sencillos en imagen, fueron algo novedoso para la época. Les llamaron "Sabritazos".

Pero, ¿De dónde surgió esta idea y quién la creó?

Pedro Padierna es considerado uno de los líderes empresariales más importantes de la región por su importante contribución al crecimiento y consolidación de PepsiCo México.

Pedro Padierna dejó PepsiCo México luego de 30 años en la compañía. Entre sus logros se destaca la exitosa integración de Gamesa-Quaker y Sabritas-Alegro, haciendo a PepsiCo México el segundo negocio más grande de la firma a nivel mundial, solo por detrás de Estados Unidos.

No obstante, lejos de las esferas empresariales, una generación completa fue influenciada por una idea concebida por Padierna y su equipo de mercadeo. Gracias a él millones de niños y jóvenes de américa latina pasaron sus recreos y ratos libres jugando con pequeños discos de plástico llamados Tazos.

La idea

En 1994, Padierna era vicepresidente de marketing en Sabritas. “

Crecí coleccionando tarjetas de futbol”, explicó el expresidente de PepsiCo México a Vice. “En Estados Unidos eran de béisbol, pero en México teníamos fútbol y era parte de la forma en que todos crecimos”.

Me dijo que estas tarjetas generalmente venían en las bolsas de papas, por lo que no fue un gran salto creativo imaginar que otro coleccionable podría ser igualmente exitoso. Pero la pregunta era ¿qué?

A él y a su compañero Fabián de la Paz se les ocurrió la idea de lanzar un coleccionable que vinieran dentro de las bolsas de papas (al igual que lo hacían otras marcas en Estados Unidos con otros productos). Ambos sabían que era una idea prometedora pero, la pregunta era ¿qué debían lanzar?

Pedro y Fabián comenzaron a plantear sus ideas. Como explicó Pedro, a uno se le ocurría algo, y el otro lo remataba. Así estuvieron por un tiempo hasta que Fabian se enteró de un estudio de caso de Hawai. Allí, en la década de 1930, una empresa de bebidas había convertido sus tapas de botellas en artículos coleccionables cubriéndolos con obras de arte y llamándolos "POG". Estas tapas habían sido un gran éxito entre los niños, que los habían clasificado como POG al apilarlos en pilas que se derribaban con un "golpe". Quien arrojara la mayor cantidad de POG ganaba, y estas cosas fueron un éxito a la hora del recreo de Hawai hasta la década de 1950.

A principios de los 90, la gerencia de la compañía canadiense que había impreso los POG originales decidió resucitarlos, provocando una segunda locura. Luego, al ver la oportunidad de licenciar la campaña a otras marcas, su jefe de marketing llevó los POG a una exposición de promociones en EE. UU. donde fueron vistos por Fabián de la Paz. Impresionado, cerró el trato y trajo los POG a México.

El nombre "POG" originalmente era un acrónimo de piña, naranja y guayaba (por sus siglas en inglés), pero Pedro y Fabián pensaron que podían hacerlo mejor. Así que le dejaron ese proceso a una agencia de publicidad que les ofreció mil opciones antes de encontrar el nombre alegre e irreverente "Tazo".

La palabra taconazos fue acortada a "tazo", haciendo referencia a otro juego en los recreos de México que se trataba de patear tapas de botellas lo más lejos posible para competir con otros niños.

De México para el Mundo

En Argentina y Uruguay fue PepsiCo Snacks quien se encargó de difundir estos discos de plástico entre los consumidores infatiles. En Colombia y Venezuela lo hizo Frito-Lay en donde también tuvieron un gran auge, para Inglaterra la encargada fue Walkers y para Chile lo hizo Evercrisp. Los tazos llegaron a España gracias a Matutano y en Holanda con Smith, allá se llaman flippos y de hecho en Europa son más difíciles de conseguir.


En 1994 los primeros tazos que salieron fueron de los Looney Tunes, explicó Placencia que elegirlos fue solo por casualidad.

"A lo mejor recuerdas una tendencia de moda de camisas blancas con bordados", dijo. "Bueno, me estas camisetas me gustaban, y cuando contacté con esta compañía me dijeron que estaban lanzando una gama de camisetas de Looney Tunes. Y dije: 'ok, es la combinación perfecta'. Queríamos personajes que atrajeran el interés de ambos géneros, y Looney Tunes parecía lo ideal. Fuimos los únicos capaces de asegurar los derechos".

Fueron los primeros en una colección de 100 y había 4 tipos:

Los Tazos, con escenas de la serie (40).

Los Súper Tazos, que solo traían a un personaje hasta medio cuerpo (20).

Los Mega Tazos, con un personaje y su nombre (20).

Y los Máster Tazos, con los personajes vestidos muy raperos (20).

Después surgieron los GiraTazos, los cuales tenían un borde en el centro para que giraran.

En el verano de 1995, lanzaron los tazos con Tiny Tunes, y casi de inmediato supieron que llegarían al oro. En pocas semanas, Pedro recuerda haber visto a niños en la Ciudad de México de cuclillas en las aceras, apilando tazos y derribándolos. "Estábamos muy felices de ver a nuestros clientes disfrutar del juego", dice.

Desde 1995, innumerables generaciones de tazos han lucido obras de arte desde Los Simpsons hasta Star Wars durante un período de casi 25 años

Con información de Vice, Experso y Excelsior