Para cerrar el capítulo del género de las lágrimas en la pantalla chica a lo largo del recién terminado 2015 cabe destacar que lo lamentable es que de la producción nacional poco se puede rescatar.

 
Ya mencionamos a lo largo de esta serie de columnas que son excepciones telenovelas como “Antes muerta que Lichita” de Televisa o teleseries como “Dueños del paraíso” de Telemundo que ofrecieron buena calidad son historias hasta cierto punto “originales” pero lo más triste es que no podamos destacar una producción que haya sorprendido y nos haya mantenido cautivos como sucediera, por poner un ejemplo, con el refrito de “Yo no creo en los hombres”.

 Y es que si cambiamos el canal a la competidora más directa de Televisa en este género, Azteca Trece, este 2015 fuimos testigos de cómo la crisis de solvencia económica que experimentaron los llevó a reducir la producción de este tipo de melodramas de los que por sobre “Así en el barrio como en el cielo” y “Tanto amor” si hubo uno que destacó fue “Caminos de Guanajuato”.

 En su defecto, Azteca Trece optó por darle seguimiento a la jugada que le resultó muy redituable y exitosa en 2014 de cederle el horario estelar de este tipo de producciones a una historia brasileña como lo fue “Avenida Brasil”, de la cual se desprendió otra gran representante de aquel país, “Rastros de mentiras”, que iniciada también en 2014 terminó de transmitirse en México a mediados de 2015 para pasarle la estafeta primero a la mencionada “Caminos de Guanajuato” para ser reemplazada primero por “Amores robados”, una miniserie brasileña protagonizada por el Jorgito de “Avenida Brasil”, Caua Raymond, pero después por “¿Qué culpa tiene Fatmagul?”, que sin darle muchas vueltas resultó ser la mejor telenovela transmitida por Azteca Trece en 2015… aunque en su caso sea de origen turco.

 “Fatmagul” demostró cómo con ingenio y autenticidad, sin más, una historia contada ya otras veces puede recuperarse la fé en el género, lo mismo que temas aún espinosos como la homosexualidad pueden ser abordados de manera tan abierta pero ilustrativa.

 En fin, con lo que se nos torturó Televisa con abominables refritos, alzamos la copa porque con otra adaptación de una serie española como “Gran Hotel” en lo que en México se conocerá como “El Hotel de los Secretos” se pueda volver al redil. Así sea.

 Comentarios a: sopeoperas@yahoo.com