En el año de 1986 la productora Carla Estrada se convirtió en la primera creativa en desarrollar para la televisión mexicana una historia que por vez primera tenía como protagonistas a los jóvenes: “Pobre Juventud”.

Dirigida por Pedro Damián, la telenovela resultó sórdida para su tiempo por tratar temas de las pandillas y las drogas en una época que ya la problemática era tal que bandas como “Los Panchitos” llegaron incluso a ser tema de una popular película de la época, pero el horario vespertino que la transmitió era todavía por aquel entonces prioritariamente para un público femenino y de amas de casa que en apariencia no tenían interés en otras historias que no fueran derivadas de la fórmula de la clásica “Cenicienta”.

Con todo, Carla Estrada, con el colmillo que como productora la caracterizó desde entonces, no quitó el dedo del renglón, y para no perder ese público asiduo a las historias de “Cenicientas” pero con la inquietud de capturar audiencias juveniles que fueran el público potencial de tiempos futuros, fue responsable de un clásico instantáneo del género, “Quinceañera”, que protagonizada por Adela Noriega y Thalía en el año de 1987, también dirigida por Pedro Damián, hizo historia al convertirse en la primera telenovela juvenil “oficial” de la historia de cuya más reciente heredera es “Like”, producción del mencionado Pedro Damián que irónicamente tronó como ejote a pesar de las mejores intenciones de sus creadores al grado de haberse bajado de su horario inicial hace un par de semanas.

De forma paralela, en ese mismo espacio de tiempo se estrenó en la plataforma de Netflix una serie de manufactura española titulada “Elite”, la cual gira alrededor del misterio del asesinato de un alumno que asiste a una institución privada en la que sus alumnos son como el título lo infiere pertenecientes a una clase social elitista (cualquier parecido con la mencionada “Like” o la telenovela juvenil en la que está basada “Rebelde” es mera coincidencia) en cuyo elenco se incluye la actriz mexicana Danna Paola (“María Belén”; “Atrévete a soñar”) ahora como una colegiala desinhibida que puede ser vista teniendo relaciones con otro chico contra la pared de una regadera colectiva y que aunada a temas espinosos como la diversidad sexual con menos censura que “Like” ya le han asegurado una segunda temporada.

Sin embargo, en el contexto actual en el que vive la juventud mexicana que comparable a la de “Los Panchitos” de entonces las deja en un nivel de juego de niños, cómo hace falta una nueva productora o productor como Carla Estrada en su tiempo para que a través de una historia del género pueda reflejar no digamos en canales de paga sino en televisión abierta la realidad de las quinceañeras actuales, por ejemplo, como las de hace unos días tuvieron una fiesta que dejó la tradición que todavía tuvo a inicios del año pasado la hoy olvidada Rubí a un lado por hacer una apología al crimen organizado, situación de la que hay urgencia de poner en la mesa y mover a la reflexión como hacían entre romance y héroes y villanos las telenovelas de antaño, incluyendo las juveniles. O usted, ¿qué opina al respecto?

Comentarios a: 
sopeoperas@yahoo.com