Actividad. Los grupos participan en foros y mesas de debate. Foto: Archivo
Muchos de ellos publican artículos, dan a conocer papers o investigaciones en revistas especializadas o portales de internet y aprovechan las redes sociales como el Twitter

CDMX.- Los llamados Think Tank se están convirtiendo en una pieza clave o auditoría social en el proceso del Presupuesto de Egresos de la Federación que se incluye en el paquete económico que entrega cada año la Secretaría de Hacienda al Congreso.

Se trata de organizaciones de la sociedad civil sin fines de lucro ni agenda partidista, integradas por expertos en economía, políticas públicas, leyes, politólogos, en negocios, finanzas, internacionalistas y administradores interesados en incidir para que los ingresos fiscales se gasten mejor.

Son en su mayoría jóvenes y profesionistas de mediana edad con estudios de maestría y doctorado en el extranjero, egresados de escuelas tanto privadas como públicas. 

El término Think Tank es un anglicismo que literalmente significa “tanque de pensamiento”, pero coloquialmente se les ven como cerebro o laboratorio de ideas que reúne a un grupo de expertos.

Para el profesor del CIDE, Fausto Hernández, la sociedad civil, académicos y los Think Tank también “tenemos responsabilidades muy fuertes”.

En su opinión estos grupos deben trabajar para mejorar los índices de competitividad, de transparencia, de rendición de cuentas porque muchos de dichos indicadores no cumplen los requisitos estadísticos básicos.