Don José pide ayuda para encontrar el cuerpo de “Beto”, el muñeco que ha sido su compañero los últimos 15 años. ARCHIVO
En días anteriores recibió un aparato ortopédico y ayuda económica para él y su familia

Más allá del hurto de su títere, detrás de la noticia que conmovió a la ciudad, se reveló el afectado estado de salud de un hombre que todos los días sale a trabajar a los cruceros, desde hace más de 30 años.

VANGUARDIA publicó el regreso de don José Alfaro al cruce del bulevar Venustiano Carranza e Hinojosa, frente a la clínica número 2 del IMSS. Esta vez no llevaba a “Beto”, solo un palo de madera que serviría para construir el cuerpo del muñeco que le fue robado y del que solo ha recuperado la cabeza.

Ese día el hombre de 75 años se retorció de dolor durante más de 20 minutos, sobre su bote de pintura que usa como asiento. Al preguntarle si era necesario trasladarlo a un centro de salud, se negó. Aclaró tener un dolor fuerte en el pecho y que lleva días con él.

De hecho, ese mismo dolor fue el motivo por el cual le robaron su títere: se reclinó en la barda de su casa y fue cuando alguien robó la maleta en donde guardaba a “Beto”.

Las autoridades municipales se comprometieron a brindarle la atención médica necesaria y el próximo lunes tendrá cita con el cardiólogo para determinar las causas de su malestar.

Además, en días anteriores recibió un aparato ortopédico y ayuda económica para él y su familia.

Mencionó que ya ha tenido este problema en varias ocasiones y que su familia nunca lo ha descuidado. A los 40 comenzó a recolectar dinero en los cruceros con sus muñecos de ventriloquía porque, reitera, él no trabaja con títeres, los títeres son diferentes.

Seis muñecos lo han acompañado a lo largo de tres décadas, todos hechos por él mismo: “Chema”, “Mario Bross”, el que se parecía a “Salinas de Gortari”, “Memín Pinguín”, “Raulito”, y “Beto”, quien ha sido su compañero en los últimos 15 años.