Foto: Vanguardia/Omar Saucedo
Casa República fue sede de una velada singular, producto de una muestra de arte que reunió el trabajo de una familia y los esfuerzos que todos sus miembros han hecho para llegar a este punto

La dinámica de la inauguración de una exposición artística suele ser similar en cada ocasión. Trátese de un artista emergente o consolidado siempre existen los mismos elementos protocolarios, estéticos y sociales en cada evento. Sin embargo, la singularidad de la exposición “Los Hermanos Fuentes Quezada” de Blanco Galería resaltó hasta en esos detalles.

Pocas veces una colectiva reúne a creativos cuya principal relación es filial, en vez de los usuales intereses artísticos que compilan su obra, discursos y objetivos, pero en la muestra inaugurada el pasado jueves 3 de mayo en el espacio de Casa República los asistentes fueron partícipes de una dinámica diferente.

La velada empezó con una sorpresa. Dado que de los tres Fuentes Quezada sólo Alejandro radica en Saltillo fue grato para todos que Carolina, quien vive en Querétaro, pudiera acudir al evento. Avelina, no obstante, al vivir en París sí estuvo ausente.

Foto: Vanguardia/Omar Saucedo

Con un recorrido para medios programado antes de la inauguración oficial, los dos hermanos junto con sus padres, el escultor Alejandro Fuentes Gil y su esposa Avelina Quezada y la curadora de la exposición, Olga Margarita Dávila, hablaron sobre la obra que se presentaría, los discursos que cada uno aborda en ella y los recuerdos de su vida familiar.

Porque aunque existe una relación conceptual entre el trabajo de los tres —todos tienen un interés por la representación de la naturaleza, a una escala micro o macrocósmica, dependiendo de cada quién— en esta exhibición está presente la unión, la camaradería y amistad que pocas familias en el mundo artístico poseen.

En la entrevista que tuvimos con ellos hace un par de días Avelina —en videoconferencia— comentó que es más común ver rivalidades y envidias, profesionales y personales, en este tipo de familias. Hermanos que trabajan celosamente su trayectoria, que disputan el patrimonio artístico del trabajo de los padres y otros tipos de encuentros negativos.

Con los Fuentes Quezada esto no pasa y la maestra Dávila expresó en ese momento que es muy enriquecedor para la comunidad artística de la ciudad que así suceda.

Experimentación. La obra de Avelina Fuentes analiza la transformación de la materia. Foto: Vanguardia/Omar Saucedo

Una vez que Carolina tuvo la oportunidad de hablar de su obra en persona y de explicar sus objetivos al fotografiar para el PECDA 2010 la geografía de Cuatrociénegas —que, destacó, continúa amenazada por la mano humana— que Alejandro expuso en nombre de su hermana Avelina sus experimentos con el material escultórico y los homenajes a las formas primigenias de la materia y que él mismo expresara su interés por la representación de la teoría de la relatividad con diferentes tipos de tridimensión en sus piezas el público comenzó a llegar.

Amigos, familiares y colegas abarrotaron las instalaciones de Casa República. Bajaron al sótano a ver la obra en la galería, saludaron a los artistas y discutieron con ellos sobre el producto de su trabajo, los más recientes acontecimientos personales y los recuerdos en común.

Tradición. Los hermanos se adentran en el del arte, pero cada uno con su propias particularidades. Foto: Vanguardia/Omar Saucedo

Los padres de los artistas se pasearon orgullosos entre la audiencia, acompañados también de sus amigos, viendo el fruto de décadas de esfuerzo y educación, de sus tres hijos que, aunque con inquietudes creativas diferentes, siguieron sus pasos dentro del mundo del arte.

Y así, durante el resto de la noche, Casa República se convirtió en un punto de encuentro donde mientras artistas y conocedores discutieron sobre la obra en la galería, parientes y amigos se pusieron al día en experiencias al tiempo que los niños jugaban y corrían entre los adultos y las piezas de Alejandro y Avelina instaladas por el patio, deteniéndose en momentos a observarlas y, despistadamente, también tocarlas.

“Los hermanos Fuentes Quezada” es una exposición que durante tres meses reunirá más que el trabajo de tres artistas. Reunirá a una familia, la crianza de tres niños y la dedicación de sus padres a través del arte.