Tomada de Twitter
El conjunto felino estuvo encima de Querétaro todo el tiempo pero le alcanzó para rescatar el empate

MONTERREY.- Tigres se atragantó cuando quiso comerse a los Gallos y apenas pudo rescatar un empate con sabor a poco en el Universitario.

Quizás el equipo felino visualizó un mejor resultado que el 1-1, pero le costó descifrar a un rival que le arruinó los planes de entrada, cuando a los 10’ Luis Noriega, después de un contraataque, venció a Nahuel Guzmán para el 1-0.

Querétaro, consciente de sus limitaciones, se agrupó detrás de un solo propósito: romper y le provocó un serio dolor de cabeza a Tigres, que tuvo mucha posesión, pero pocas certezas.

De hecho, Querétaro pudo hacer hasta dos goles más en los 45’ iniciales, ya que pese a defenderse con uñas y dientes, con latigazos rápidos se acercó peligrosamente a la portería local.

En la segunda parte, Lucas Zelarayán se encontró con un rebote de Tiago Volpi y a los 57’ estampó el empate, que a la postre, sería definitivo.

La insistencia de Tigres fue constante, pero se mostró impotente e impreciso líneas arribas. El francés Gignac no fue factor y quizás mucho tuvo que ver la forma en que Querétaro decidió complicarle la noche al cuadro de Ricardo Ferretti.

Tigres, más ganar uno, perdió dos puntos frente a unos Gallos que se llevaron un resultado, quizás poco imaginado, pero trabajado a conciencia.