La temperatura de la parrilla es clave para lograr la cocción deseada/Foto: Louis Hansel @shotsoflouis
Desde la preparación del carbón hasta las guarniciones, para muchos la carne asada involucra todo un ritual

La carne asada es un pretexto perfecto para disfrutar de la gastronomía mexicana en compañía de amigos o familia. Según la región del país, puede variar su preparación y las guarniciones con las que se acompañe, aunque tradicionalmente van la salsa, guacamole, frijoles y tortillas. 

Los cortes también pueden ser distintos entre delgados y gruesos: rib eye, new york steak, t-bone, arrachera, top sirloin, entre otros. 

Para muchos, la carne asada es todo un acontecimiento e involucra un ritual que no puede omitir ningún paso. ¿Sabes cómo hacer esa carne asada perfecta y que sea todo un éxito?. Te presentamos 10 tips para lograrlo.  

Se organizado

Agrupa todo lo que necesitas cerca de la parrilla, ingredientes, sazonadores, pinzas y recipientes. La organización es clave para la administración del tiempo frente al asador.  

Utiliza unas pinzas que faciliten el maniobrar la carne/Foto: Fábio Bueno

Enciende el carbón con anticipación 

Esta es la parte que implica más tiempo, prender el carbón a veces suele ser un fastidio y más si eres principiante en esto. 

Como consejo, revisa que los trozos de carbón sean grandes y que no se desmoronen fácilmente. Si tienes problemas para encenderlo puedes probar con los líquidos especiales para encender carbón en una parrilla. El aceite comestible también es una gran opción. Recuerda que al manejar fuego siempre se deben extremar las precauciones para evitar accidentes. 

Utiliza productos especializados para el encendido del carbón/Foto: Jaco Pretorius

La temperatura perfecta

Tu parrilla debe estar limpia y sin rastros de asados anteriores. 

El fuego de la parrilla se considera alto si acercas tu manos y sólo puedes mantenerlas de uno a dos segundos. En fuego medio si tus manos soportan de tres a cuatro segundos cerca de la parrilla y es fuego bajo si lo aguantes de cinco a siete segundos.

Si puedes soportar más de ese tiempo, debes avivarlo aún más para que logres la carne asada perfecta. Ponerle un poco de aceite vegetal a la carne hará que esta quede más jugosa y no se pegue ni queme. 

La temperatura definirá el tiempo de cocción de la carne/Foto: Danny de Jong

Prepara la carne

Es importante que la carne esté a temperatura ambiente al comenzar a asarla. Si la pones fría, puede ocurrir que sólo se cocine la parte externa y su interior quede crudo. 

Marina la carne

Marina la carne en crudo desde algunas horas antes para darle un toque extra y diferente. Sazona generosamente cada corte. Las especies e ingredientes con que los marines son los que le darán el toque distintivo a tu carne asada, dejándola jugosa. Puedes dejar algunas al natural para las personas más conservadoras. 

Carne a la parrilla 

Procura que la parrilla no quede muy cerca del fuego y espera a que las brasas luzcan grisáceas o rojizas. De lo contrario, pueden quemar muy pronto tu carne sin cocer su interior o incluso desprender gases que la afecten. 

Al colocar la carne a la plancha o a la parrilla, deja que se empiece a asar sin prisas y sólo volteala cuando esté en su punto para no romper sus fibras. 

A menor grosor de tu corte, mayor debe ser la intensidad del fuego y menor tiempo de cocción. A mayor grosor, menor intensidad del fuego y mayor tiempo de cocción.

Revisa el término de tu carne

Clava un cuchillo en el centro de la carne conforme después de un tiempo en el asador para asegurarte de tener el término perfecto y de que todos los jugos sean como deben ser. Si la carne adopta un tono gris después de asarla, posiblemente la temperatura de la carne no estaba bien y la cocinaste a una temperatura menor.

Cortes de carne listos

Cuando los cortes de carne estén listos, déjalos reposar sobre una superficie tibia para que concentren sus jugos y mejoren su sabor. No partas la carne inmediatamente después de que la saques del fuego. El reposo sirve para concentrar los jugos de la carne en el corazón y evitar que se seque. Déjalo reposar por lo menos el 20% del tiempo que tomó cocinándose. Es decir, si tardaste 40 minutos en cocinar un Rib Eye, déjalo por lo menos ocho fuera del horno y cubierto con papel aluminio.

Luego de asar la carne, quítala del fuego y déjala reposar/Foto: Annie Spratt

Acompaña las guarniciones 

Comer tanta carne puede resultar muy pesado y difícil de digerir y por eso debemos pensar en opciones naturales para combatir el famoso mal del puerco. Puedes ahumar papas cubiertas con aluminio y después hacer puré con ellas.

El guacamole y las salsas son guarniciones tradicionales de la carne asada/Foto: Juan Manuel Giraldo Grisales

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Beatriz Ramírez

Colaboradora de Vanguardia Mx desde hace 10 años. Con vocación de servicio como valor humano. Ciudadana profundamente comprometida con la familia y los valores sociales.