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La Fed, Trump, el petróleo, la baja popularidad de Peña Nieto y corrupción, las causas del hundimiento

La caída de la moneda mexicana se debe a diversos factores como la baja en los precios del petróleo, las elecciones en Estados Unidos y la baja popularidad del Presidente Enrique Peña Nieto, por lo que la duda no es si el el peso va a romper el “inaudito nivel de 20 por dólar, sino cuándo”, asegura el diario británico Financial Times.

El medio británico recuerda que tras el “annus horribilis” pasado, en el que la moneda perdió más del 14 por ciento de su valor frente al dólar, el peso se ha reducido un 10.5 por ciento más en lo que va de este año, por lo que es la segunda moneda más importante del mercado emergente con peor rendimiento en el mundo después de el peso argentino, de acuerdo con el informe de Pan Kwan Yuk y Jude Webber.

Apenas ayer, el peso no pudo recuperarse. Al contrario, la moneda mexicana continúa con pérdidas ante el dólar americano. La moneda estadounidense alcanzó el máximo histórico visto en febrero de este año, al cerrar la jornada a la venta hasta los 19.77 pesos, 0.15 centavos más que antier.

Financial Times, diario especializado con una fuerte presencia en el mundo económico y financiero internacional, señala que al ser la octava divisa más intercambiada en el mundo, la moneda mexicana será vulnerable durante los períodos de turbulencias en el mercado.

Y pone como ejemplo lo ocurrido con la salida del Reino Unido de la Unión Europea –el “Brexit– el pasado mes de junio, y señala que desde entonces los activos EM [Mercados Emergentes] han pasado por un período de relativa estabilidad con el real brasileño hasta casi el 8 por ciento frente al dólar desde finales de mayo.

El peso, por el contrario, ha caído un 4.3 por ciento durante el mismo período.

“Entonces, ¿qué está pasando? La culpa del petróleo, la Fed, Donald Trump y todo lo demás”, señala.
Explica que los bajos precios del petróleo “han obstaculizado los esfuerzos del Presidente de México, Enrique Peña Nieto, para abrir el sector energético del país a la inversión privada y forzado al gobierno a cortar las previsiones de gastos y de crecimiento”.

Aunque apunta que el Presidente ha visto sus índices de aprobación “hundirse a mínimos históricos en medio del enojo por su manejo de los escándalos de corrupción y se percibe una incapacidad para mantener la ley y el orden en la segunda economía más importante de América Latina”.

Agrega además que la incertidumbre sobre el momento en que Fed decida aumentar sus tasas de interés y la recuperación reciente en las encuestas del candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, Donald Trump “han minado aún más el entusiasmo por los activos mexicanos”.

Y refiere “los analistas dicen que esto significa que ya no es una cuestión de si el peso va a romper la vez inaudita nivel de 20 por dólar. Es cuándo”.
A nueve semanas de la elección presidencial en Estados Unidos, las dos últimas encuestas publicadas sobre la elección presidencial en Estados Unidos muestran una contienda cerrada entre los dos principales candidatos. CNN da la ventaja a Donald Trump sobre Hillary Clinton por dos puntos, mientras que The Washington Post pone arriba a la candidata demócrata con 244 votos electorales asegurados.

En el sondeo de CNN, el candidato republicano encabeza las encuestas con el 45 por ciento de las preferencias, frente al 43 por ciento de Clinton.

En el sondeo de The Washington Post, la candidata demócrata podría imponerse en el estado de Texas, tradicionalmente republicano y uno de los que más votos electorales aporta.

Financial Times cita a Juan Francisco Caudillo, analista de técnico de Monex, quien refiere “que el peso podría hundirse a los 20 por dólar tan pronto como este mes”.

El experto agrega “independiente de la actuación del peso frente al dólar, veremos que un fortalecimiento del dólar terminará afectando el peso …. podríamos ver los flujos de inversión en el dólar fuera de las acciones o de la deuda [en México] y que presionaría aún más el tipo de cambio “.


José Antonio Meade, el nuevo secretario de Finanzas, ha tratado de restar importancia a los temores de volatilidad de la divisa mexicana en caso de una victoria del magnate convertido en político, al decir que “el peso no podría sumergirse a 30 por dólar”, resalta el medio.

Y aunque el gobierno mexicano contempló para el Presupuesto de Egresos 2017 un precio del dólar de 18.2o pesos, “parece ser un nivel al que los mexicanos pueden decir adiós por ahora”, sentencia Financial Times.

EL DESPLOME, SEGÚN BANXICO

El subgobernador del Banco de México (Banxico), Manuel Sánchez dijo que la debilidad del peso mexicano ante el dólar se da por factores externos, principalmente por la incertidumbre sobre la política monetaria de Estados Unidos. Y que una consecuencia de que la moneda mexicana siga cayendo podría reflejarse en la inflación.

Durante su presentación en el Mosbacher Institute Bush School of Government and Public Service Texas A&M University, Sánchez destacó que junto con otras monedas emergentes, el peso mexicano se ha depreciado significativamente desde 2014. Sin embargo, durante el 2016 el peso mexicano se ha depreciado más de otras monedas de mercados emergentes

La debilidad del peso, se debe, según Sánchez, a la débil posición fiscal de México ya que en los últimos años, el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público en relación al Producto Interno Bruto (PIB) han crecido.

Además del deterioro financiero de Pemex, debido a la reducción en los precios internacionales del petróleo. El sub gobernador de Banxico señaló que la brecha fiscal se ha reflejado en una ampliación de déficit de la cuenta corriente debido a la cuenta del comercio del petróleo.

“La deuda pública de México llegó a niveles que no son saludables[…] el endeudamiento del Gobierno es mayor que en otro mercados emergentes”. Sánchez añadió que las advertencias que han dado las calificadoras son preocupantes.

Sin embargo, coincidió con analistas de que una causa en caída del peso es la incertidumbre por las próximas elecciones de Estado Unidos y sus implicaciones, además del bajo crecimiento de del país.

Sánchez dijo que es urgente que México fortalezca su posición fiscal, recorte el gasto público con el fin de estabilizar y reducir la deuda del gobierno respecto al PIB y establecer la política monetaria para fortalecer la macroeconomía.

“La mayor preocupación se refiere a la posibilidad de un mayor contagio de debilitamiento del peso mexicano, lo que podría generar desviación de la inflación y las expectativas de la meta”, dijo Manuel Sánchez.

“Banxico no reconoce un nivel de tasa de intercambio, por lo tanto, no existe un indicador de referencia que establezca en qué punto debe reaccionar la política monetaria ante la caída del peso”.

Sin embargo, dijo, esto no significa que los efectos del comportamiento de moneda sean irrelevantes, deben de tomarse en cuenta en media que afecten a la inflación y las expectativas de crecimiento.