El economista torreonense Daniel González puso el dedo en la llaga: “según datos del IMSS, en 2018 mientras en Saltillo se crearon cinco empleos formales, en Torreón sólo se generó uno. Una dinámica de crecimiento de cinco a uno”. La razón, anota González: “la nula inversión industrial en Torreón desde 2012 ha afectado el dinamismo del mercado laboral y ha aumentado la brecha laboral existente entre Torreón y la capital del estado”.

Tesis 1: Culpemos al otro. Total, no perdemos nada, excepto polarizar al torreonense contra Saltillo.

Jorge Zermeño, alcalde de Torreón declara: “el gobierno de Coahuila ‘se ha preocupado mucho’ por fortalecer a Saltillo, mientras que ha descuidado la promoción del empleo en la Comarca Lagunera”.

En sintonía, el torreonense promedio comenta: “está probado con cifras, los gobernadores saltillenses nos abandonaron y privilegiaron la inversión y el empleo en Saltillo. Méndigos #*/&”.

Tesis 2: ¡Separémonos de Coahuila porque nunca recibiremos un trato digno del Gobernador!

Sí. Impulsemos el estado de La Laguna y detonemos el sentimiento regionalista del torreonense, sin asumir las consecuencias éticas y políticas de su eventual desilusión.

Empero, “¿quién lleva el recuento de los daños –en términos del ánimo y de la esperanza colectivos– de este experimento cupular fallido y de los otros de corte ciudadano o institucional sin concretar? ¿Acaso creen que el torreonense no se cansa de reinventar futuros a través de esos experimentos sin llegar a nada?”.

Tesis 3: Y si nos observamos por un instante, respiramos profundo y buscamos las causas del atraso de Torreón en nosotros mismos. Al menos como punto de partida.

Un torreonense autocrítico pregunta: ¿tenemos una clase empresarial unida en torno a los mejores intereses de Torreón y no sólo a los suyos propios? ¿Tiene esta clase empresarial –unificada– la capacidad de exigir al Gobernador un mejor trato para Torreón? ¿Trabaja este empresariado con el alcalde y el Gobernador para atraer inversión y empleo a la ciudad? ¿Generan nuestras universidades el conocimiento de valor estratégico para llevar a Torreón a un mejor futuro? Y, finalmente, ¿amamos tanto a Torreón como para enterrar nuestras diferencias y construir puentes hacia un mejor futuro para nuestros hijos, nietos, bisnietos y tataranietos?

@Canekvin