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El hombre se encontraba internado en el hospital donde ella trabajaba y falleció en 1980. Desde entonces, la mujer cobraba su jubilación por discapacidad absoluta, tras falsificar su DNI

España. Una trabajadora social cobró por más de 30 años la pensión social de un hombre fallecido en 1980. La mujer, identificada como Juana Igeño, trabajaba en un hospital psiquiátrico donde el muerto era paciente.

Según indica Europa Press, ahora la Fiscalía de Madrid, en España, solicita seis años de prisión para Igeño por los delitos de estafa y falsedad documental.

La mujer era trabajadora social del Hospital Psiquiátrico Alonso Vega de Madrid. Ahí conoció a J. P. M., un paciente declarado discapacitado absoluto, por lo cual recibía dinero mensual del Estado.

El hombre falleció el 1 de abril de 1980, pero la acusada aprovechó que él no tenía familiares y presuntamente falsificó su Documento Nacional de Identidad (DNI) y siguió cobrando el dinero. Lo hizo así por 33 años hasta el 31 de julio de 2013, cuando las autoridades se dieron cuenta de la estafa.

Para recibir la pensión, Igeño creó una cuenta corriente a nombre del paciente muerto. Ahí le era depositada la jubilación, que en un inició era de 104,16 euros mensuales, pero en 2013 ascendió a 689,15 euros.

En 2008 cambió la manera de cobro y falsificó una autorización a favor de ella, firmada supuestamente por el hombre. En este documento, él le daba la potestad para retirar el dinero.

En enero de 2013, el banco instó a la acusada a aportar una Fe de Vida y Estado del titular de la cuenta. Entonces la mujer presentó el DNI original del fallecido, y una autorización a su favor para solicitarla, “que ella misma había confeccionado imitando su firma”.

Gracias a este episodio fue que la estafa salió a flote. Igeña será juzgada en la Audiencia Provincial de Madrid el próximo lunes.