La antropóloga del INAH, Karina Munguía ofrecerá una conferencia sobre las contradicciones respecto a la mercantilización de la cosmogonía del pueblo indígena.

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“Interpretación de la fibra natural del amate”
¿Cuándo? Hoy 
¿Dónde? Recinto del Patrimonio Cultural Universitario de la UAdeC
¿Hora? 19:00 horas
Entrada gratuita
 
La artista y docente, Adriana Cerecero ha estado trabajando desde 2009 con el papel amate en su obra. Este producto prehispánico cuya producción se ha mantenido casi intacta hasta nuestros días, es el centro de la exposición “Interpretación de la fibra natural del amate”, en el Recinto del Patrimonio Cultural Universitario de la UAdeC, donde con dos alumnos y artistas emergentes, explora las posibilidades artísticas de este material.

Este viernes 8 de septiembre, como parte del mismo esfuerzo para el estudio de ésta práctica, la antropóloga del INAH, Karina Munguía, impartirá la conferencia magistral “Pobladores del mundo otomí: Dueños, jefes y artesanos en relación”, en el mismo recinto en punto de las 19:00 horas.

“Hablaré de estas tensiones y contradicciones que son muy vigentes, pero que les han permitido tener contacto con el exterior y subsistir de cierta manera. Vamos a ver rituales y todo este sustrato de tradición antigua, que ahorita con los cambios y la inserción en el mercado y las expresiones que vienen desde afuera se han insertado ahí”, nos comentó la investigadora.

“Desde la época prehispánica, el papel amate ha tenido un rol muy importante, porque además de servir para el registro, en los códices, era la ropa de las figuras en piedra de las deidades. En los rituales, por ejemplo, en los agrícolas, está vinculado a los ancestros y a la lluvia, y en estos rituales se le intervenía con agua, Tlaloc está vestido con este papel”, explicó Munguía.

El papel amate se realiza con corteza de árboles, principalmente de la familia de las moras y los ficus. Karina explicó que con el auge de las artesanías de amate la explotación de esta materia prima ha llevado a la escasez de recursos. Sin embargo, comentó que “ya hay una red de comercio de corteza mucho más extensa que lo que había en Puebla, además de que se están introduciendo 16 variedades árbol, como el tule, que antes no se usaba, lo cual indica que hay innovación en cuanto a materiales”.

Ambas se conocieron en San Pablito, Puebla, donde la antropóloga realizó una etnografía sobre procesos socioambientales, relacionados a la misma producción del amate, y a donde Adriana regresa año con año en su misma investigación artística alrededor de este material.

Arte sobre amate
La exposición, abierta hasta finales de septiembre, cuenta con la participación de dos alumnos de la Escuela de Artes Plásticas Prof. Rubén Herrera (EAP), becados para trabajar durante el mes de junio pasado en el taller de la familia Santos, en San Pablito y de la propia Cerecero, ya familiarizada con los temas de la cosmogonía otomí.

“Yo comencé a utilizar el papel amate como una constante en mi obra”, comentó la artista, “pero respetándolo, sin transformarlo ni usarlo simplemente como un soporte”. Porque la hechura de este papel no está limitada a la simple manufactura y comercialización, está rodeada de rituales ancestrales que todos los involucrados en este proyecto conocen muy bien.

“Cuando estaba en España, me contactó la asociación de amateros. Ellos traen la intención de hacer un Museo del Amate, pero estaban contactando artistas contemporáneos para meter también esa parte. Desde entonces comencé a trabajarlo, desde la tercera dimensión, porque para mí el cuerpo del amate es lo importante”.

Los alumnos son Alberto Ramos y Gabriela Guevara. “Alberto está más dirigido a la fotografía, el papel no se puede utilizar en una impresora común, y él hizo las impresiones en grabado”.

En su proyecto “Los otros señores” él muestra los miembros de la familia Santos, con quienes convivieron el pasado verano y quienes no suelen ser reconocidos de manera individual, por su trabajo. Alberto Ramos expone los rostros de aquellos que están detrás de la producción del papel amate. 

“Yo creo que es una hazaña, porque ellos no querían tomarse la foto, porque les robabas el alma, pero al final aceptaron ser retratados. Gaby traía el proyecto de mandalas, las cuales se conciben de una manera que, viendo el amate, no sabía como aterrizarlas, pero lo encontró en el golpe, ella misma se transformó a través del amate”, expresó la maestra.

Recién egresados
También en el Recinto del Patrimonio Cultural Universitario se encuentra, en la segunda sala de exposiciones temporales en el segundo nivel, la exposición “Lo siento...pero así reacciona mi cerebro”, donde los alumnos del octavo semestre de la licenciatura en Artes Plásticas de la EAP mostrarán hasta finales de octubre, el trabajo que, como artistas, están desarrollando.

Archivo

Los involucrados no son toda la generación de la licenciatura, son parte de la acentuación en Producción que decidieron enfocar sus estudios a la profesionalización de su trabajo artístico, la concepción, producción y presentación de una línea de trabajo contemporánea.

Alejandra Sánchez, Aleyda Mujica, Alberto Ramos, Gabriela Guevara, Ximena Estrada, Alexandrina Ayala y Sofía Lopez son los egresados que, bajo la tutela de Adriana Cerecero, pulieron un cuerpo de trabajo afín a los intereses de cada uno, durante el semestre enero-junio del 2017.

En la exposición podemos encontrar desde piezas de denuncia social, análisis del núcleo familiar, una exploración personal sobre el padecimiento de la migraña, un juego semántico y artístico sobre el concepto de “monstruo” y muchas otras propuestas que ofrecen un panorama sobre lo que la EAP está formando.