FOTO: INTERNT / La joven de 19 años era la hija mayor de Rupert Uloth y Lady Louisa Jane Guinness, hija de Benjamin Guinness.
Durante una barbacoa familiar celebrada el pasado 31 de julio en Inglaterra, Honor Uloth, hija del empresario cervecero irlandés Benjamin Guinness, perdió la vida al resbalarse y golpearse en la cabeza cerca de la alberca de la propiedad

El apellido Guinness en Dublín no solo recuerda a la famosa cerveza, sino también a la familia, a quienes sus habitantes aún recuerdan y respetan. La mayor cervecera del mundo no solo se convirtió en una atracción en Irlanda,  sino que también invirtió considerables sumas de dinero en obras públicas tanto en el sector civil como el social, lo cual cambio la fachada de Dublín de un país pobre y retrasado, a la ciudad que hoy todos quieren visitar.

Fue en 1864 que Sir Benjamín Guinness dejo por siempre la huella de la familia en la ciudad, financiando  los trabajos de restauración de la catedral de San Patricio, la iglesia más grande de Irlanda, la cual se encontraba en mal estado debido al abandono e inactividad. Hoy en día, gracias a la generosa contribución de la familia Guinness, la austera catedral es uno de los sitios turísticos más visitados en Dublín y la primera en la que dejará su corazón. Pero ahora, 156 años después, la misma familia que rescató a Irlanda gracias a su imperio de cerveza, vive una de las mayores tragedias.

FOTO: INTERNET / Fue en 1864 que Sir Benjamín Guinness dejo por siempre la huella de la familia en la ciudad, financiando los trabajos de restauración de la catedral de San Patricio.

Hace tan solo un par de meses, Honor Uloth, la joven de 19 años heredera del imperio cervecero Guinness, falleció bajo extrañas circunstancias. De acuerdo con la investigación policial, todo se trató de un accidente que ocurrió el pasado 31 de julio durante una fiesta familiar, para ser exactos, en una barbacoa que se realizó en la mansión de la dinastía en el puerto de Chichester en Sussex. Las investigaciones arrojaron que Honor disfrutó junto a dos amigas del jacuzzi que había junto a la piscina de la casa, pero después de un rato la joven salió de la bañera de hidromasaje y la perdieron de vista.

Durante horas no se supo nada más de ella, hasta que su hermano Rufus, de 15 años, la encontró, inmóvil, en el fondo de la piscina. Los presentes intentaron reanimarla a la espera de la ambulancia, que la trasladó hasta el hospital, donde finalmente falleció el 6 de agosto. Hasta el momento las autoridades solo suponen que Honor pudo resbalarse y golpearse la cabeza, ya que durante la velada, la joven no había bebido ni una gota de alcohol. Según el informe, nadie en la fiesta vio nada, por lo que no se ha podido determinar cómo acabó la heredera en el fondo de la piscina.

FOTO: INTERNET / Hace tan solo un par de meses, Honor Uloth, la joven de 19 años heredera del imperio cervecero Guinness, falleció bajo extrañas circunstancias.

¿EL DESTINO DE HONOR?

Honor Uloth era la primogénita del matrimonio formado por Rupert Uloth y Lady Louisa Jane Guinness, hija de Benjamin Guinness. El abuelo de Honor, el tercer conde de Iveagh, fue presidente de la compañía cervecera durante años, una empresa valorada en más de mil millones de dólares. Aunque la familia aseguró que viven un infierno tras la partida de la joven, revelaron que los órganos de la joven fueron donados a cuatro pacientes porque esa era su voluntad.

Esta no es la primera vez que la familia vive una tragedia, Arthur Guinness, fundador de la compañía cervecera en 1759, tuvo 21 hijos y enterró a diez de ellos. Muchos de sus nietos se convirtieron en alcohólicos y murieron en la pobreza o fueron ingresados en instituciones mentales. La prensa británica recuerda también estos días la historia de Lady Henrietta Guinness, quien saltó de un puente en Umbría, Italia, en 1978 al no recuperarse nunca de un accidente automovilístico en la Riviera Francesa. Y que Peter Guinness, de 4 años, murió en otro siniestro de tráfico el mismo año.

FOTO: INTERNET / Esta no es la primera vez que la familia vive una tragedia, los Guinness han tenido varias pérdidas repentinas y extrañas.