La aprehensión del abuelo de José Ángel se convertirá en un elemento de polémica, de que esto no necesariamente es hacer justicia

La pregunta formulada en el título de este texto ha sido respondida, al menos de forma preliminar, por la Fiscalía General de Coahuila al concentrar en la figura del abuelo de José Ángel la responsabilidad de los trágicos sucesos del viernes pasado en el Colegio Cervantes de Torreón..

De acuerdo con el titular de la dependencia, Gerardo Márquez Guevara, el abuelo del menor, quien lleva sus mismos nombres, habría incurrido “en una conducta omisiva que tiene que ver con haber sido negligente en la tenencia de armas de fuego en un domicilio particular en el que también cohabitaba un menor de edad”, razón por la cual se le imputará el homicidio de la maestra de su nieto.

La responsabilidad del abuelo surgiría, según el Fiscal, de una “omisión”, es decir, de no haber tenido el cuidado de impedir que el menor accediera a las armas que había en su casa y ulteriormente asesinara con ellas a una persona, quitándose posteriormente la vida él mismo.

De acuerdo con Márquez Guevara, las diligencias que el personal a su cargo ha realizado desde el viernes anterior le han permitido a la Fiscalía reunir los elementos de prueba suficientes como para acreditar ante un juez la probable responsabilidad del abuelo, y por ello obtuvieron una orden de captura que se cumplimentó ayer mismo.

Nadie más que el Fiscal y quienes con él han trabajado en la integración de la carpeta de investigación puede decir a ciencia cierta si en efecto existen los elementos suficientes como para conectar la presunta conducta omisa de José Ángel “N” con los actos de su nieto y por ello no puede asumirse una posición tajante respecto de la solidez del caso.

Sin embargo, dado que el derecho penal es de aplicación estricta parece apresurado –por decir lo menos– que la Fiscalía de Coahuila se adelante a formular una acusación relacionada con una parte del derecho que constituye un espacio de fuertes discusiones entre los teóricos.

El elemento central del caso, de acuerdo con especialistas consultados por VANGUARDIA, tendría que ver con la previsibilidad de los hechos, es decir, con demostrar que lo ocurrido el viernes anterior en Torreón pudo ser previsto por el abuelo del menor y por esta razón estaba entonces obligado a hacer lo necesario para impedirlo.

Nadie puede manifestarse en contra de que en un hecho a tal grado atroz se haga justicia. La sociedad entera está consternada por lo ocurrido y el mayor deseo colectivo es que un suceso como éste no vuelva a ocurrir.

Pero el reclamo de justicia no puede confundirse con el acto de procesar a un individuo simplemente para que el corolario de esta historia sea que alguien fue condenado y eso se interprete como ausencia de impunidad.

El veredicto final del caso quedará en manos de un juez, desde luego, pero desde ahora puede adelantarse que la aprehensión del abuelo de José Ángel se convertirá en un elemento de polémica que parte de la lógica, manifestada desde ayer mismo por múltiples voces a través de redes sociales, de que esto no necesariamente es hacer justicia.