“Nos respondió por escrito la FIFA”, es la respuesta ante el cuestionamiento ¿se hará pública la explicación de FIFA ante la pregunta que hicieron el sábado 19 de septiembre sobre la jugada de Jonathan Rodríguez? Esto sucedió en entrevista con Arturo Brizio, el martes 22 del mismo mes, para Azteca Deportes. Es decir, el arbitraje mexicano —que está en el ojo del huracán— sigue sumando episodios de terror; el más reciente: la filtración de audios del encargado de la instrucción, Arturo Ángeles.

De espalda se tiene que ir uno al escuchar su plática con los silbantes, demostrando nula autocrítica, pero demasiada arrogancia, incluso para mentirles, manipularlos, y su nula educación. Ángeles es el responsable del VAR en México, al que él mismo definió —en estas charlas— como que “salió muy caro el juguetito, debemos usarlo”.

La plática con los árbitros, que debiera ser para corregir los múltiples errores que cometen jornada a jornada, se basó en “somos conocedores del futbol, tenemos que ser fríos y no hay que dejarnos llevar por las presiones. Son tremendas y mala leche. Se los tengo que decir, yo he estado cuando Felipe Ramos Rizo le ha pedido a Arturo [Brizio] querer ser director de instrucción”, mencionó este individuo, en uno de los audios que se filtraron a diversos medios de comunicación. Es decir, aprovecha las charlas para engañarlos.

Y así pasan más audios. “Le van hacer más daño al futbol, porque se empeñan en decir que tienen especialistas y “Kikín” Fonseca no sabe ni qué decir”, se escucha en otra parte de estos audios. Curioso que, después de la jugada de penalti en la que hay tres toques al balón por parte de Rodríguez, Eduardo Brizio, hermano del presidente de la Comisión de Árbitros, publicó en su Twitter: “¿Saben quién es David Elleray? Es la máxima autoridad del International Football Asoc. Board [órgano encargado de velar por el cumplimiento de las reglas]. Ya se le consultó la jugada y respondió que: ‘el gol es legítimo y no hay infracción’”. El señor Ángeles debe estar muy desconectado con la realidad, porque “Kikín” y otros comentaron lo que dice el reglamento.

Ese es el punto de todo esto: han pasado casi 10 días y el documento prometido por el presidente de los árbitros no aparece. Seguramente, fue una medida de urgencia para quedar bien con los dueños de los equipos, pero no sería malo que se publicara la respuesta de FIFA, esa que —según ellos tienen—, pero no existe, o por lo menos no se han atrevido a compartir, como fue la promesa del propio Arturo Brizio la semana pasada.

Entre filtraciones, mentiras, traiciones y abusos, así está el arbitraje en nuestro país. Y, por si fuera poco, al árbitro VAR de la semana pasada, Adonai Escobedo, se les ocurre repetirlo como central en otro partido de Mazatlán. Eso sí parece mala leche, ¿no?