Fotos: Especial
Este paso es esencial para la supervivencia de las empresas —de todos los tamaños. Y es el momento de hacerlo

‘Renovarse o morir’. Es una frase que se puede aplicar en muchas situaciones, pero que cobra especial relevancia en el ámbito de los negocios. Y es que el mundo globalizado de hoy y los avances tecnológicos no dan para menos. 

Las empresas necesitan transformarse, adoptar las nuevas tecnologías, dejar de pensar en el mercado masivo y enfocarse en la personalización de experiencias (productos o servicios) si no quieren encontrar dificultades en el intento. 

En México si bien este camino ya empezó a ser construido por las empresas, a todas ellas —grandes y pequeñas— les queda todavía un largo trecho por avanzar.

Un estudio sobre ‘la transformación digital de la empresa mexicana’, el cual se enfocó en encuestar a medianos y grandes empresarios, encontró que la mayoría (80%) de las compañías ya empezó algún tipo de digitalización. 

Ahora bien, si a éstas, las medianas y grandes empresas, les queda todavía un largo trecho, ¿qué pasa con las pequeñas, con las micro y con las que apenas empiezan? Simplemente que la brecha es todavía mayor. 

Según una encuesta de emprendimiento realizada por GoDaddy, 62% de los emprendedores consultados aún no cuenta con presencia  ‘en línea’, y de este porcentaje, dos tercios planea construir su sitio web en el curso de los siguientes dos años.  Lo cual quiere decir que, aunque no tengan la digitalización en su agenda inmediata, ya están decididos a hacerla una realidad.

“En otras palabras, hay una conciencia entre la mayoría, de que la tecnología los hace más productivos y eficientes y de que tener una presencia digital es importante a la hora de tener un negocio”, explica Rafael Fernández MacGregor, vicepresidente de GoDaddy, una de las principales empresas a nivel global que se encarga de registrar dominios en Internet.

Primeros pasos

El 86% de los emprendedores reconoce que la tecnología facilita no solo la tarea de iniciar rápidamente un negocio, sino la posibilidad de atraer a los clientes, y 50% de los pequeños negocios cree estar en desventaja competitiva por no tener un sitio web.

Sin embargo, especialmente los pequeños emprendedores, no saben cómo se da el primer paso hacia lo digital. Hay una brecha entre entender que se trata de una cosa necesaria y de que ya deben darse los primeros pasos”, dice el especialista de GoDaddy.

En México, la mayor parte de los negocios se encuentran ‘offline’; sin embargo, el contexto global y los cambios tecnológicos empujan a que todos, independientemente del tamaño y del giro que tengan, puedan migrar a lo digital.
“Por ejemplo, si eres un artesano, puedes vender tus productos ‘en línea’ en Amazon, en Ebay  o en otras plataformas. 

Antes era muy difícil generar tu tienda ‘en línea’, pero ahora, con servicios como Shopify o Kitchink puedes hacerlo a un costo muy bajo”, señala Edgardo Méndez, autor del libro ‘Re Evolución Digital’.

Al respecto, el comercio electrónico podría ser la llave para entrar al mundo digital, aunque no lo es todo. Es necesario pasar de lo ‘offline’ a que lo digital se vuelva el centro del negocio. 

“Se trata de un tema de cultura, más que de tecnología”, asegura Méndez.

La realidad empresarial mexicana —más de 90% de las compañías son pymes— obliga a los empresarios y emprendedores a transitar hacia la digitalización por sí mismos, sin ayuda de algún consultor o especialista en la materia. 

Y para ello cada vez existen más herramientas que permiten construir sitios web, tiendas ‘en línea’, news-letters, manejo de redes sociales, y otros elementos que abren el camino hacia lo digital. Pero, para empezar, es necesario conocer ciertos aspectos que no pueden dejarse de lado a la hora de hacer una transición exitosa.

Las preguntas fundamentales

Los emprendedores tienen que preguntarse ¿cuál es el cliente que desean atraer? ¿qué le gusta? ¿cuáles son sus hábitos? ¿qué está buscando? para poder orientar su estrategia digital.

Eso significa que para iniciar este viaje, necesitas conocer primero a tu cliente, saber, por ejemplo, qué redes sociales le gustan, si están en Facebook, Twitter o Snapchat. 

Conociendo esta información puedes iniciar una conversación con ellos, y a la vez puedes dar a conocer tu producto, lo cual, vale decir, no debería ser el objetivo final, sino un primer paso.

Es necesario plantearse la importancia de que los clientes lleguen a convertirse en embajadores de la marca, que hablen bien de ella, que le sean fieles y que sean capaces de recomendarla. Si no tienes claro todo esto, pregúntale a tu cliente directamente, realízale una pequeña encuesta, pídele que te diga qué es lo que más le gusta y lo que menos.

¿Qué parte va primero?

“El área de comercialización (marketing, ventas y atención al cliente) debería ser la primera en empezar el proceso de digitalización”, recomienda Edgardo Méndez.

“Para los negocios consolidados quizá la mejor estrategia sea empezar por el correo electrónico. Y si ya tienes la base de datos de tus clientes, empieza a mandarles un newsletter  que esté vinculado a redes sociales, por ejemplo”, asegura el consultor.

Una vez que esas tres áreas estén digitalizadas, el objetivo sería que cada departamento fuera adoptando esa estrategia para que se convierta en un todo. 

Y hay que apurarse, ya que todas las empresas mexicanas se encuentran cada vez más inmersas en un entorno competitivo a consecuencia de un cliente cada vez más informado y exigente, y a un mercado con una reducción en los márgenes de ganancia y de rentabilidad.

¿Cuáles son los conceptos más asociados hoy a una transformación digital? Se entiende a esta transformación como una herramienta mayoritariamente a disposición de mejorar las relaciones con el cliente, y como una posibilidad de abrir nuevos canales para relacionarse con el consumidor. Sin embargo, no son las únicas vías…

También se encuentra la innovación a través de la inversión en nuevas tecnologías operativas y a través de ideas enfocadas a la transformación de áreas dedicadas exclusivamente a las novedades. 

En fin, hoy es importante tener un retrato completo del fenómeno para aprovechar todo lo que la tecnología le ofrece al mundo de los negocios.

Empieza desde arriba

A la hora de hablar de aquellas empresas que todavía están ‘offline’ y que buscan dar el paso hacia lo digital, es muy importante que la transformación empiece desde arriba.

“Si el dueño o el director no se involucra, no funciona”, pronostica Méndez.

 Que el director se involucre es esencial porque él es el que más sabe del negocio, él es el líder, tiene poder dentro de la organización, y tiene los recursos para hacer lo que desea.

No se trata de realizar un cambio de tecnología, como si se cambiaran las computadoras de todo el equipo de trabajo, sino que se trata de un cambio profundo dentro de la empresa. 

“El director debe lograr que todos en la empresa marchen hacia el  mismo objetivo. Entonces él tiene que saber para dónde va la empresa, y en ese sentido tiene que hacer que el negocio transite hacia lo digital”, asegura el especialista. (El Universal)

A tu alcance

Las tareas domésticas automatizadas no son nuevas, se remontan a los tiempos en que se podían llevar a cabo acciones tan sencillas como ‘encender de manera automática las luces’ para no alertar que la familia estaba de vacaciones, apagar el calentador de agua para no gastar energía, y adoptar sistemas para abrir y cerrar los aspersores a fin de regar periodicamente los jardines.

Todas esas opciones eran eficientes pero ninguna estaba conectada entre sí y no tenían la posibilidad de funcionar de manera autónoma por grandes lapsos de tiempo. Fue hasta la evolución de Internet cuando personas, aparatos, datos y procesos se conectaron a una red mundial de ordenadores a los cuales se podía enviar información.

Hogar interactivo

Los expertos preven que para el año 2020, al menos 30 mil millones de dispositivos estarán conectados a Internet. 

Ese sistema se conoce hoy en día como ‘La Internet de las Cosas’ (IoT por sus siglas en inglés), el cual revolucionará nuestras vidas, pues al estar conectados los aparatos a la Internet y entre sí, podrán tomar decisiones propias. Esto quiere decir que podrán ayudar a mejorar nuestra calidad de vida e incluso a facilitar las tareas de nuestro entorno.

La opción domótica

Para el funcionamiento de ‘La Internet de las Cosas’ se requiere la aplicación de una tecnología llamada domótica, la cual permite que los residentes puedan interactuar con el hogar a través de una tableta, smartphone (teléfono inteligente) y otros dispositivos. Esas aplicaciones permiten controlar la temperatura, subir o bajar las persianas, encender luces y electrodomésticos.

En pocas palabras, este sistema permite que el usuario controle su casa con una app que no necesita ser creada por la compañía que fabricó los objetos, por lo que artículos de diferentes compañías podrán integrarse en un todo llamado Smart Home. (Marisol Morelos Castro)