Especial
En el 2010 solicitó a un juez federal la repetición del acto reclamado y obtuvo nuevamente la ejecución de la sentencia, sin embargo fue acusado de falsificación de documentos y lo detuvieron

Monclova, Coahuila.- Hace 31 años, el dueño de la empresa Juversa, Juan Chávez, demandó por la vía civil a la empresa la Sierrita por daños e incumplimiento de contrato pero hasta entonces no se le ha hecho justicia.

En 1985, la Sierrita, ahora Grupo Industrial Monclova (GIMSA), ganó un concurso con Ford Motor Company y subcontrató a la constructora Juversa para hacer los trabajos de limpieza a base de chorro de arena, suministro y aplicación de pintura, embarque y transporte de más de 5 mil toneladas de estructura de Frontera, Coahuila, a Hermosillo, Sonora, donde se construirá la planta automotriz.

Sin embargo la Sierrita incumplió con la fabricación de la estructura para la Ford, además de no pagar los servicios de Juversa, contrato que venció el 14 de diciembre del 85.

En ese mismo año, Juan Chávez interpuso una denuncia penal por fraude para que se pagara su capital, intereses, así como daños y perjuicios.

“No tuvieron la capacidad económica ni técnica yo necesitaba que me pagaran porque me quedé endrogado con 500 millones de pesos, tuve que pagar gente, combustible, y un sin fin de cosas”, expresó.

La demanda penal no procedió y le aconsejaron seguir por la vía civil en 1988, por lo que acudió al Juzgado Primero de Monclova para reclamar 139 millones de pesos por obra ejecutada, además de otro tanto por intereses.

Hasta el año 2000 le informaron que el expediente 54/988 ya estaba en etapa de sentencia, pero en la resolución sólo se otorgó una cantidad de 20 millones de pesos más un interés legal del 9 por ciento anual.

Juan Chávez solicitó la liquidación de sentencia y al hacerse la cuantificación resultaron 48 millones de pesos: 20 millones de pesos que autorizó el Juez más 28 millones de pesos de intereses acumulados desde el año 85 al 2000.

“Se dio vista a la Sierrita, pero la empresa argumentó que se trataba de pesos ‘viejos’ por lo que el Juez sacó otra resolución ridícula para pagar sólo 48 mil pesos”, mencionó.

El asunto se fue al Tribunal Unitario de Piedras Negras y a la par interpuso un amparo en el Cuarto Juzgado Federal.

“El Juez federal ordenó al Juez Primero Civil avocarse únicamente a intereses porque no estaban cuantificados al cien por ciento, ya que la sentencia principal es inamovible, causó ejecutoría y es cosa juzgada”.

Tras entregarse la orden de ejecución después del 5 de septiembre del 2002, pero la diligencia no se llevó a cabo por un presunto emplazamiento a huelga en la empresa.

Posteriormente, Juan Chavez consiguió que al Juzgado Primero se le quitara el expediente y se le turnara al Tercero, pero el juez Emiliano Fuentes Godina indicó que no podía ejecutar la sentencia porque era mucho dinero.

En el 2010 solicitó a un juez federal la repetición del acto reclamado y obtuvo nuevamente la ejecución de la sentencia, sin embargo Juan Chavez fue acusado de falsificación de documentos y lo detuvieron, mientras la parte contraria interpuso un amparo para evitar el pago.

“Estuve 13 meses en la cárcel y salí absuelto. Hay una corrupción brutal y desmedida en este país, aquí en México hasta el día de hoy es menos que letra muerta, existe una camarilla de corruptos”, expresó.

Actualmente está por resolverse la inejecución de sentencia en Torreón. “Hace 34 años que estoy luchando contra esta corrupción y quiero que se me haga justicia porque se perdió una empresa completita. Terminaron con mi salud, con mi familia y con todo en contubernio con autoridades corruptas que se prestaron a todo eso, por eso quiero justicia para que ya se ejecute esa sentencia”, finalizó.