El coronel Assimi Goita se convirtió hoy en presidente del Comité Nacional para la Salvación del Pueblo (CNSP), el órgano que fue creado por los golpistas que derrocaron al presidente Ibrahim Boubacar Keita y disolvieron la Asamblea Nacional.

El coronel Assimi Goita fue designado hoy presidente del Comité Nacional para la Salvación del Pueblo (CNSP), el órgano creado ayer por los golpistas que derrocaron al presidente Ibrahim Boubacar Keita y disolvieron la Asamblea Nacional.

Goita, coronel del Ejército de Tierra, es uno de los cinco militares que esta mañana apareció en la televisión maliense para leer el primer comunicado del CNSP, pero hasta ahora no figuraba entre los favoritos para encabezar la junta militar.

Los nombres que sonaban más eran los del coronel Malick Diaw y el también coronel Sadiou Camara, considerado por los observadores el "cerebro" del golpe de ayer y que acaba de regresar a Mali tras un periodo de formación militar en Rusia.

Goita era hasta hoy el responsable de las Fuerzas Especiales en el centro del país, la región más golpeada por el terrorismo y la violencia intercomunitaria en los últimos años.

Por otra parte, el CNSP invitó hoy públicamente a los secretarios generales de los ministerios a una reunión en la sede del departamento de Defensa para garantizar "la continuidad del trabajo" de la administración, en la línea de lo expresado esta mañana de garantizar la prestación de los servicios públicos.

Un soldado maliense levanta el pulgar mientras los civiles vitorean a los militares y la policía mientras conducen por las calles de Bamako, un día después de que los militares tomaran la presidencia en Bamako, Malí. Foto: EFE

No se conoce mucho más de las intenciones del CNSP, aparte de su promesa genérica de una transición y la celebración de elecciones legislativas "en un plazo razonable" y su compromiso de respetar los acuerdos internacionales firmados por Mali.

Los golpistas decretaron el cierre de todas las fronteras del país "hasta nueva orden", mientras que el mundo entero ha condenado el golpe y ha exigido el retorno del orden constitucional.

 

Militares malienses toman el poder en medio del aislamiento internacional

 

Los militares malienses que ayer dieron un golpe de Estado tomaron el poder tras disolver la Asamblea Nacional, forzar la renuncia del presidente Ibrahim Boubacar Keita (IBK) y de su Gobierno y crear un "Comité Nacional para la Salvación del Pueblo", pero se enfrentan al aislamiento internacional.

Cinco uniformados comparecieron esta mañana ante la televisión pública maliense ORTM y leyeron un comunicado en el que confirmaron el derrocamiento del régimen de IBK y prometieron una transición hacia unas elecciones "en un plazo razonable" que no precisaron.

El comunicado fue leído por el teniente coronel Ismael Waghe, que fue presentado como "portavoz", pero no está claro quién de los cinco es el que encabezará el poder, siendo los nombres de los coroneles Sadiou Camara y Malick Diaw los que suenan con más fuerza.

Esta primera aparición pública de los golpistas fue un recordatorio de los males que aquejan a Mali: corrupción política, violencia étnica y sectaria y desintegración territorial, con el añadido de la cantidad de bajas soportadas por los "hermanos uniformados" en ataques armados.

 

RIESGO DE CERCO REGIONAL

 

La CEDEAO emitió anoche un comunicado en el que suspendía la participación de Mali en todos sus órganos de decisión, pedía a sus miembros que adoptara sanciones contra los golpistas y solicitaba la "activación de la fuerza de la CEDEAO", amenaza velada de una intervención militar.

Una delegación de la CEDEAO, que tuvo un importante papel de mediación en la profunda crisis que vive Mali desde las pasadas elecciones legislativas de abril -contestadas por la oposición como fraudulentas- era esperada hoy en Bamako, pero su visita se descarta por el momento y queda por ver si podrá jugar algún papel negociador.

Por el momento, los golpistas tratarono de calmar a la opinión pública internacional subrayando la validez de los Acuerdos de Argel de 2015, que sirven como frágil base de reconciliación nacional en los últimos años pero no han conseguido ni desarmar las numerosas milicias ni terminar con la violencia, que se ha extendido desde el noreste hacia casi todo el país.

Civiles vitorean a la policía y el ejército de Malí mientras conducen con manifestantes liberados que habían sido encarcelados por desobediencia civil bajo el gobierno de Ibrahim Boubakar Keïta (IBK) en Bamako, Malí. Foto: EFE

También quieren los golpistas tender la mano a los que llamaron "socios" de las tres fuerzas militares internacionales presentes en Mali: la misión de la ONU Minusma, la fuerza francesa Berkhane (concebida como una misión antiterrorista) y el G5, alianza militar formada por cinco países del Sahel (Mali, Mauritania, Burkina Faso, Níger y Chad).

Sin embargo, no hay una sola voz en la comunidad internacional que haya aplaudido el golpe, y las condenas en los términos más enérgicos han venido del secretario general de la ONU, la Unión Europea, la Unión Africana, Estados Unidos o Francia (antigua potencia colonial), por citar a los actores con mayor influencia y presencia en Mali.

 

CUATRO GOLPES DE ESTADO

 

El de ayer es el cuarto golpe de Estado en la corta historia de Mali, independizado de Francia en 1960, pues los militares se han amotinado y hecho con el poder en 1968, 1991 y 2012, siendo este último golpe el que abrió las puertas del país a los grupos yihadistas, una de las mayores amenazas actuales.

En todos los casos, fueron los militares de las Fuerzas Armadas Malienses los que se erigieron en salvadores de la patria y declararon que su único fin era garantizar la estabilidad y la cohesión de un país que ya nació con grandes tensiones étnicas, protagonizadas sobre todo por la minoría tuareg establecida en el noreste.

El golpe de ayer, pese a la condena internacional, contó en sus primeras horas con un gran apoyo popular, a juzgar por las escenas festivas observadas en las calles de Bamako y los aplausos que las muchedumbres dedicaban a los convoyes militares.

Además, se ha producido sin el menor derramamiento de sangre, pues rápidamente el grueso de las fuerzas armadas se puso del lado de los golpistas y no hubo enfrentamientos salvo unos tiroteos aislados en la base militar de Kati, donde empezó la asonada.

Se cree que los miembros del Gobierno están en manos de los militares golpistas, pero hasta ahora solo el presidente Boubacar Keita ha aparecido en público para leer una carta de dimisión, justificada "para evitar todo derramamiento de sangre". 

 

Estados Unidos "condena enérgicamente" el golpe de estado en Mali

 

El Gobierno de Estados Unidos "condena enérgicamente" el golpe de estado en Mali y reclama la liberación y la protección de los funcionarios gubernamentales y sus familiares, y el restablecimiento del orden constitucional, afirmó este miércoles el secretario de Estado, Michael Pompeo.

EU condena "el amotinamiento del 18 de agosto tal como condenaríamos cualquier toma del poder por la fuerza", señaló el funcionario en un comunicado.

"Nos sumamos a la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste y a la Unión Africana, así como a otros socios internacionales, en la denuncia de estas acciones", agregó Pompeo.

El secretario de Estado insistió en que se garantice "la libertad y seguridad de los funcionarios gubernamentales detenidos y sus familias", y exhortó a "todos los sectores políticos y militares a trabajar para el restablecimiento del gobierno constitucional" a través de un diálogo pacífico y con respeto a los derechos de los malienses.

La sublevación transcurrió sin derramamiento de sangre, pues rápidamente el grueso de las fuerzas armadas se puso del lado de los golpistas y no hubo enfrentamientos salvo unos tiroteos aislados en la base militar de Kati, donde empezó la asonada.

 

La UE, preocupada por el efecto desestabilizador del golpe de Estado en Mali

 

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, consideró "profundamente preocupante" el golpe de Estado militar en Mali y advirtió de que puede tener "un efecto desestabilizador en la región al completo y en la lucha contra el terrorismo”.

"Creemos que la estabilidad de la región y la lucha contra el terrorismo deben ser una prioridad absoluta", declaró Michel en una rueda de prensa al término de un Consejo Europeo extraordinario centrado en Bielorrusia.

El político belga dijo que los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) expresaron su preocupación por los avances en el país africano e instó a "la liberación inmediata de prisioneros y al regreso al Estado de derecho".

Michel añadió que la UE continuará sus esfuerzos con instituciones africanas "para poder llegar a una solución vinculada directamente a las aspiraciones del pueblo maliense".

Unión Africana suspende a Mali hasta que recupere el orden constitucional

 

La Unión Africana (UA) suspendió hoy a Mali como miembro de la organización hasta que se restaure el orden constitucional en ese país, tras el golpe de Estado perpetrado ayer por militares que han detenido al presidente Ibrahim Bubacar Keita, forzado a presentar la dimisión.

En un breve mensaje publicado en su cuenta de la red social Twitter, el Consejo de Paz y Seguridad de la UA -organismo de la institución panafricana para la prevención, gestión y resolución de conflictos- anunció que "suspende a Mali de la Unión Africana hasta la restauración del orden constitucional".

Asimismo, el Consejo exigió "la liberación del presidente (...) , el primer ministro y otros funcionarios gubernamentales detenidos por la fuerza por el Ejército".

Horas antes, la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO), bloque regional al que pertenece Mali, había suspendido también a este país de todos sus organismos de decisión.

Sobre esta crisis, el jefe de Estado de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, presidente de turno de la UA, expresó hoy su "preocupación" por "los acontecimientos en la República de Malí que han llevado a la dimisión forzosa del presidente Ibrahim Bubacar Keita".

En un comunicado, Ramaphosa instó "al pueblo de Mali, a los partidos políticos y a la sociedad civil a respetar el estado de derecho y entablar un diálogo pacífico para resolver sus desafíos".

Animó a "los líderes africanos y a toda la comunidad internacional a denunciar y rechazar el cambio inconstitucional de gobierno liderado por los militares y ayudar al pueblo de Mali a recuperar un gobierno civil y democrático".

En una comparecencia televisiva, los sublevados, que disolvieron la Asamblea Nacional, presentaron hoy un Comité Nacional para la Salvación del Pueblo, encabezado por el coronel Assimi Goita, y anunciaron que habrá elecciones "en un plazo razonable”.