Datos curiosos. El investigador presentó durante la charla una serie de objetos como vasijas y mochilas que ilustran cómo fue esa época. Fotos: Jordi Sifuentes
El profesor Carlos Javier del Moral Cortés impartió esta conferencia en la que expuso algunos datos poco conocidos sobre los movimientos de Francisco Villa y las tropas americanas durante la Expedición Punitiva

Francisco Villa fue el primer hombre en incursionar y atacar territorio de los Estados Unidos. Muchas son las versiones que justifican su movimiento pero lo cierto es que la Batalla de Columbus fue un paso agresivo para el Centauro del Norte y los norteamericanos tomaron represalias al respecto.

De ahí nació la Expedición Punitiva del 9 de marzo de 1916 al 7 de febrero de 1917 buscó a Villa en territorio chihuahuense sin éxito alguno, en una campaña militar que supuso el fracaso para unos de los mejores general del ejército del país vecino y sobre la cual habló en conferencia el historiador Carlos Javier de Moral Cortés el pasado martes en el Centro Cultural Vito Alessio Robles.

“En Casas Grandes y Nuevo Casas Grandes somos una región muy afortunada, tenemos demasiada historia; el problema, somos muy pocos los que no atrevemos a contarla y entonces ojalá y la gente tuviera más esa iniciativa de venir y contar la historia de su región en otro estado, para que la gente vea que en cualquier parte del país tenemos mucha historia”, comentó el conferencista.

Señaló cómo en la única otra ocasión que un agente externo ha atacado a los Estados Unidos en su propio territorio, el atentado contra las Torres Gemelas, así como en la Batalla de Columbus ninguno de los orquestadores estuvo presente, pues Villa no lideró el ataque, solo lo ordenó.

 “Fue una noticia de ocho columnas”, expresó cuando mostró en la presentación imágenes de los principales diarios del país reportando el hecho con titulares como “Americanos masacrados por Villistas”, “aquí hay algo muy interesante; la prensa norteamericana no se pone de acuerdo, este periódico dice que fueron 15 (los muertos), el New York Tribune que fueron 17, aquí dice que fueron 16; realmente fueron 18, ocho militares y 10 civiles”.

Además expresó que aunque los historiadores villistas no concuerdan en cuantas bajas hubo del lado del general mexicano es cierto que iban en desventaja tecnológica, pues ellos estaban armados revólveres y escopetas mientras que los norteamericanos ya contaban con ametralladores, sin mencionar la desventaja número de 600 contra 500; lo único que les permitió provocar los daños como lo hicieron fue el ataque sorpresa en la madrugada que realizaron.

Gran fracaso. La expedición punitiva no logró su cometido de capturar a Villa a pesar de que estuvo cerca de un año en territorio mexicano.

La Expedición Punitiva fue también una especie de entrenamiento militar para el ejército estadounidense ante su inminente participación en la Primera Guerra Mundial y Del Moral mostró imágenes y datos de las experiencias que posteriormente les sirvieron para mejorar sus tácticas bélicas, como el conocimiento de la poca adaptabilidad de sus caballos —que dejaron de utilizar tras la muerte de cientos de ellos en el desierto— o la utilización de maquinaria como aviones.

De hecho fue el general John Pershing quien dirigió la expedición y posteriormente estuvo al mando de la campaña en la Gran Guerra, además de ser mentor de los líderes militares de la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, el no haber podido capturar a Villa es considerado como un gran fracaso militar en su carrera.

La conferencia contó también con la activa participación de público, quienes añadieron a la información de Del Moral e incluso llegaron a cuestionar algunos de sus datos, siempre de manera respetuosa ante el profesor de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

EL DATO

La expedición se realizó del 14 de marzo de 1916 al 7 de febrero de 1917.

El ataque a Columbus, Nuevo México, fue el 7 de marzo de 1916.

Al terminar la expedición Pershing lideró las fuerzas norteamericanas en Francia.

En Casas Grandes inmigrantes chinos y mexicanos vendían comida a los soldados de ambos bandos.