El tren movería alrededor de 2.4 millones de toneladas de mercancía, en su etapa inicial. | Foto: @TrenMayaMX.
El pasado 16 de noviembre, la Secretaría de Gobernación informó que el 92.3 por ciento de las personas consultas en la zona sur del país, mostró su apoyo al Tren Maya

Ciudad de México.- El Tren Maya tendrá un costo total de 139 mil 072.4 millones de pesos y permitirá un retorno de capital de 206.6 mil millones de pesos, con lo que se determinó que el proyecto es “socialmente rentable”.

De acuerdo con el Análisis Costo-Beneficio del proyecto, el cual fu publicado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), otorgará una Tasa Interna de Retorno Social (TIR) del 21.2 por ciento.

“Una vez analizados los costos beneficios del proyecto Tren Maya, se concluye que es socialmente rentable dado que el valor presente neto es positivo, equivalente a 206.6 mil millones de pesos y cuenta con una Tasa Interna de Retorno Social (TIR) de 21.2 por ciento, por lo que se recomienda su ejecución“, señaló el documento entregado al Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur).

La TIR del Tren Maya se ubica por arriba del porcentaje exigido por la SHCP para financiar un proyecto, que es del 10 por ciento.

Los datos del análisis arrojan que el proyecto dejará beneficios económicos por alrededor de 352 millones 600 millones de pesos, debido a aspectos como la productividad, el turismo nacional e internacional, transporte de carga y de pasajeros, y el plan de rescate que se implementará en la zona.

A dichos beneficios habría que descontar el costo de la construcción del proyecto, estimado en 139 mil 072.4 millones de pesos; por lo que el retorno de capital sería de 206.6 mil millones de pesos

“Los indicadores de rentabilidad muestran que el proyecto del Tren Maya es socialmente rentable pues el valor presente de los beneficios derivados del proyecto, supera los costos de inversión, operación y mantenimiento del mismo”, añadió el reporte.

El análisis apuntó que el 46 por ciento de las ganancias que generaría el Tren Maya provendrían de transporte de mercancías y pasajeros; mientras el porcentaje restante saldría de las actividades turísticas relacionadas con el proyecto.

El Fonatur estima que para 2023, el tren transportaron a 43 mil 680 pasajeros al día; en 2053 alcanzaría los 100 mil 100 usuarios diarios, en los segmentos de mayor demanda.

A la par, el Tren Maya generarían beneficios multisectorales, que potenciarían el desarrollo social, cultural y económico de la región sur-sureste del país

El Tren Maya contaría con 30 estaciones, de las que 12 serían de paso y las 28 restantes conformarían “polos de desarrollo”, en entidades como Campeche, Chiapas, Yucatán, Quintana Roo y Tabasco.

En lo referente a la carga, el tren movería alrededor de 2.4 millones de toneladas de mercancía, en su etapa inicial.

Por otro lado, Fonatur detalló que entre 2033 y 2043 se necesitarán 8.3 mil millones de pesos para reinversión en material rodante adicional; así como 156.4 mil millones de pesos adicionales para la ejecución y mantenimiento del tren, 30 años después de su inauguración.

CONSULTA Y OPOSICIÓN

El pasado 16 de noviembre, la Secretaría de Gobernación informó que el 92.3 por ciento de las personas consultas en la zona sur del país, mostró su apoyo al Tren Maya.

La Subsecretaria de Gobernación para Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos, Diana Álvarez, indicó que la consulta se realizó la víspera en 84 municipios de los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, donde se instalaron 268 mesas receptoras de votos.

“Fue una jornada muy positiva, que transcurrió en paz. Hubo mucho entusiasmo de las poblaciones“, aseveró durante la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Precisó que de los 100 mil 940 ciudadanos mayores de edad participantes, 93 mil 142 votaron en favor del proyecto, para un 92.3 por ciento. Por su parte, 7 mil 517, o 7.4 por ciento, se pronunciaron en contra, además de que se registraron 281 votos nulos, equivalentes a 0.3 por ciento.

Por su parte, el director general del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Adelfo Regino Montes, indicó que la consulta específica a las comunidades indígenas se realizó entre el sábado y el domingo.

Esta consulta se realizó mediante 15 asambleas en las que participaron 5 mil 237 “autoridades y representantes de alrededor de 987 comunidades indígenas”, dijo.

“Hubo una participación del 70 por ciento del total de las comunidades. Ha habido un consenso generalizado, unánime, de apoyar la implementación del programa de desarrollo Tren Maya”, dijo Regino, sin dar cifras exactas.

El Tren Maya generarían beneficios multisectorales, que potenciarían el desarrollo social, cultural y económico de la región sur-sureste del país. | Foto: Cuartoscuro.

Indicó que los pueblos plantearon participar en el proyecto, y que sean atendidas sus demandas en cuanto a desarrollo, infraestructura básica, tenencia de la tierra y protección a sus patrimonio cultural, natural e intelectual.

“También han planteado que sean ellos los beneficiarios de este importante proyecto de desarrollo”, añadió Regino, y aseguró que ha sido “una jornada histórica por la diversidad étnica y cultural en el sureste del país, la extensión territorial y la población consultada”.

Aseguró que el Gobierno ha “escuchado todas las voces, todas las opiniones, todos los puntos de vista”, en respuesta a la pregunta de un reportero sobre la validez de la consulta.

Sin embargo, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se pronunció en contra de los megaproyectos impulsados por el Gobierno de López Obrador, ya que, consideraron, generarán problemas al medio ambiente y el daño a la autonomía de las comunidades que implica su construcción; además, las y los zapatistas advirtieron que defenderán la tierra “hasta morir si es preciso”.

El Subcomandante Moisés expuso en el Caracol Semillero Huellas del Caminar de la Comandanta Ramona en la comunidad de Morelia, municipio de Altamirano, Chiapas, un discurso para conmemorar el 26 aniversario de su levantamiento, en él defendió que los megaproyectos significan destruir todo un territorio, por lo que estos “van a sembrar la muerte por donde caminan”.

El líder zapatista criticó que el Presidente López Obrador utilice estrategias como rituales para pedir permiso a la tierra para iniciar construcciones, como lo hizo el pasado 16 de diciembre en Palenque, Chiapas; a ello, dijo, se suman las consultas públicas sesgadas como la de hace unas semanas para aprobar el Tren Maya.

Los zapatistas denunciaron que el Gobierno y el Presidente actual se parece a los anteriores, pues promueve y amenaza a las comunidades indígenas para asegurar que los megaproyectos avancen. Para ello, dijeron, promueven la idea de que las construcciones traerán desarrollo a los pueblos.

“Antes, como ahora, el mandón hizo oído sordo y se escondió detrás de la mentira. Como el mandón de ahora, fue, y es, el desprecio el arma que acompaña a sus militares, policías, guardias nacionales, paramilitares y programas contra insurgentes. Todos los mandones que han pasado, y los que están ahora, han hecho lo mismo”, indicaron.

En ese sentido recordaron el asesinato del defensor de la tierra Samir Flores, quien se oponía en Morelos a la termoeléctrica de la Huexca.