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¿Qué tienen en común telenovelas clásicas como “Las Gemelas” (1962); “Barata de Primavera” (1975); “Paloma” (1975); “En Busca del Paraíso” (1983); “Azul” (1996) o “La Jefa del Campeón” (2018), entre otras?

Pues que todas ellas son de la autoría, aunque las más recientes sean más bien adaptación, de la escritora mexicana Marissa Garrido, quien a finales del mes de mayo cumplió 93 gloriosos años de edad todavía activa ahora en la computadora tras décadas de haberse consolidado junto a maestras y colaboradoras suyas como Fernanda Villeli entre las más prolíficas escritoras de telenovelas mexicanas y a quien quisimos hacer un más que merecido homenaje aún teniéndola activa y en vida a diferencia de casos todavía recientes en los que recordamos a los creadores del género una vez que nos han abandonado físicamente.

Si bien a Doña Fernanda Villeli se le adjudica, y en forma muy merecida, habernos regalado la primera telenovela mexicana de la historia que fue “Senda Prohibida”, en 1958 , la señora Garrido fue en 1961 cuando debutó como escritora de telenovelas con “Niebla”, que bajo la producción del “Señor Telenovela”, Ernesto Alonso, amadrinó como otra diva de estas historias a la actriz española Amparo Rivelles, quien con el paso de los años materializó una trilogía de clásicos con “La Leona”, también de 1961 y “Pasiones Encendidas”, de 1978, la última telenovela de la señora Rivelles en México, propiciando “La Leona” cuando menos dos no menos exitosos refritos; “Una Mujer Marcada”, de 1979, protagonizada por Sasha Montenegro y “Si Dios me Quita la Vida”, de 1995, con Daniela Romo.

Si a historias originales que por su éxito fueron repetidas nos vamos, a Marissa Garrido se le recuerda por la autoría del clásico en blanco y negro de 1961 “Las Gemelas”, que junto a “Teresa” hizo de la actriz Maricruz Olivier otra de las grandes divas de telenovelas y que por su popularidad se repitió en color en el año de 1972 con la misma Olivier como protagonista; “Paloma”, de 1975, que consolidó a la primera actriz Ofelia Medina como heroína del género por interpretar a una joven que combinaba el trabajo de mesera en lo que estudiaba para abogada se repitió en 1996 como “Mi Querida Isabel”, con la desaparecida Karla Álvarez como protagonista y fusionada con “Muchacha de Barrio”, de la autoría de la mencionada Fernanda Villeli, en lo que se conoció en “Amor de barrio”, en el 2015.

A Verónica Castro le escribió su primer papel como villana de “Barata de Primavera”, de 1975, antes de uno doble en “Mi pequeña Soledad”, de 1989; a Lucía Méndez sus primeros papeles relevantes aunque fueran secundarios en la mencionada “Paloma” y “Mundos Opuestos”, de 1976; a Jacqueline Andere “Ha Llegado una Intrusa” (1974)  y “Quiéreme Siempre”; a Maricruz Olivier también la que sería su última telenovela, “En Busca del Paraíso”; Christian Bach “Encadenados”, de 1988; a Kate del Castillo su primer protagónico junto a la ballena Keiko en “Azul”, de 1996 y más recientemente adaptada de un texto colombiano a África Zavala como “La Jefa del Cameón”, entre muchas otras más. ¡Muchas felicidades!

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