Así es como luce Palmira antes y después de los ataques/ Internet
A pesar de haber expulsado a los rebeldes yihadistas de la ciudad, el daño al patrimonio cultural causado por estos ya no tiene marcha atrás.

La ciudad siria de Palmira ha sufrido durante los pasados tres años las conquistas y reconquistas por parte del Ejército Islámico. En diciembre de 2016 los rebeldes recuperaron la ciudad y para enero, la ONU recibió noticias y a través de imágenes satelitales comprobó que el EI había realizado detonaciones en los antiguos templos grecorromanos de la ciudad, Patrimonio de la Humanidad desde 1980.

Aunque la mayor cantidad de daños los realizaron durante su primera ocupación, cuando dañaron el arco del triunfo y 750 columnas que se hallaban a los lados de la avenida principal de la ciudad. Del Tetrapilón y el Teatro que atacaron en esta reciente ocasión se salvaron cerca de 20 columnas, que habían sido removidas del lugar para su restauración.

El coronel Samir Ibrahim mantiene la certeza de que “el Dáesh (acrónimo en árabe del EI) ha sido derrotado para siempre”, aunque no todos comparten su visión y temen que los extremistas, que se encuentran a 15 km de la ciudad, en la aldea de Emara, regresen y retomen lo perdido.

Fuente: EFE