En estas vacaciones de verano muchos chavos y chavas elegirán carrera.

No. No se trata de ningún 21k de atletismo urbano. Le llaman carrera a ese correr de conocimiento por los semestres de estudio en las aulas universitarias o en los talleres de las múltiples carreras técnicas. Algunos las prefieren viendo que algunos técnicos tienen mejor ingreso que los ingenieros titulados. Se usa mucho, en la elección, el criterio puramente económico. Se investiga qué es lo que deja más dinero. Las aptitudes quedan olvidadas y escasamente se someten a una seria observación y discernimiento.

Hay elecciones de carrera en que sólo cuenta lo tradicional familiar y lo hereditario. Sucede con las carreras lo que con algunos nombres. Si José era el tatarabuelo la descendencia se convierte en una buena ensarta de Pepes. Si hubo un antepasado médico también el bisturí o el estetoscopio serán obsesión y anhelo de los preparatorianos en varias generaciones. No faltan los que eligen la misma carrera sólo porque fueron muy cuates desde la secundaria y quieren seguir juntos en la misma facultad. Aunque uno tenga más facilidad para lo humanístico y el otro para lo matemático.

Carreras hay que se vuelven una moda. Tienen relación con tecnologías postmodernas que se ven como un campo de gran desarrollo. Se matricula un gran número de pretendientes y al primer trimestre ya se derritió el noviazgo académico. Se suele dar en algunos un chapulinismo de saltos irreflexivos de una carrera a otra y acaban manejando Uber o tráiler en carretera.

En algunos países se organizan servicios de orientación oportuna. Los jóvenes son sometidos a numerosos tests y probados con situaciones preparadas para que se manifiesten sus talentos naturales. Cuando ya hay una inclinación clara hacia alguna profesión, se les da la oportunidad de acompañar al profesionista en sus ocupaciones diarias y van unos a hospitales, otros a tribunales, aquellos a trabajos de ingeniería civil a puentes en construcción, estos a lugares de filmación o de producción artística, y los de más allá visitan las oficinas y las rotativas de los diarios que preparan la próxima edición.

Alfonso Junco vivió llevando contabilidades, pero su verdadero talento era literario. Quienes dan gusto a sus padres estudian algo que no les gusta practicar y acaban buscando capacitación y destreza en lo que siempre soñaron hacer. Contaba Leonardo Nierman que su afición obsesiva por el violín lo llevó a dedicarle mucho tiempo. Llegó a dar un concierto en famosa sala pero, al oír la grabación, se dio cuenta que no podía aplaudirse. Después ha sido magnífico pintor y escultor en universidades extranjeras y plazas de todo el mundo. Descubrió su habilidad al torcer con sus dedos, en un restaurante, papel metálico, logrando formas de gran originalidad.

En esos años mozos es cuando se elige el estado de vida y la compañera o compañero, en caso de decidirse por formar familia. Equivocarse en la elección trae consecuencias para muchos años de la vida. Mejorar lo que ya existe o crear sistemas y técnicas para lograr aciertos es tarea de las ciudades en que se ha abierto el abanico de opciones frente a la raza brava que sale de las prepas queriendo devorarse al mundo...