ilustración: Esmirna Barrera
Si no cambia de opinión en el último minuto -lo cual no sería raro-, hoy inicia la ‘nueva temporada’ del entretenimiento favorito de Donald Trump: deportaciones masivas

Regresa la pesadilla: miles de migrantes en Estados Unidos, mayoritariamente latinoamericanos, a partir de este domingo podrían ser nuevamente la presa del candidato-presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que anunció operativos en las principales ciudades de su país.

Sí, otra vez las deportaciones masivas serán una de sus más visibles promesas de campaña del inefable magnate que despacha desde la Oficina Oval y ya inició una nueva ofensiva para extender su tiempo como inquilino de la Casa Blanca.

Trump anunció que habrá redadas contra los migrantes a quienes ya se han girado órdenes de deportación sin completarse. De sobra esta señalar que el miedo es un sentimiento imperante en Estados Unidos, donde, de inicio, el objetivo es arrestar a unos dos mil indocumentados.

La cifra, es cierto, es realmente simbólica ante los más de 10 millones de ilegales que cruzaron la frontera para vivir “el sueño americano”, pero en esta ocasión, la operación que realizarán los agentes de migración ha sido muy publicitada.

En efecto, las imágenes de centros de detención con unos 400 adultos hacinados sin colchones, y otros ocupados por niños que llegaron sin sus padres a Estados Unidos, han generado un miedo que parecía estarse disipando.

Las redadas -que se esperan en Atlanta, Baltimore, Chicago, Denver, Houston, Los Ángeles, Miami, Nueva York y San Francisco- se produce en medio de una creciente tensión por la presencia de las caravanas de centroamericanos.

Un elemento adicional de estos operativos tan promocionados, es que la administración Trump tiene el “respaldo” de las autoridades mexicanas.

Y es que después de los acuerdos de Washington, cuando se frenó la intención del Presidente estadounidense de aplicar aranceles a las importaciones mexicanas a cambio de detener el flujo de migrantes centroamericanos no parece que la defensa de los paisanos sea un prioridad de la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

Porque, aunque el canciller Marcelo Ebrard declaró que, de ser necesario, iría personalmente a Estados Unidos a defender a nuestros ciudadanos, lo cierto es que el tema de los aranceles son un lastre que, además, creció este fin de semana por el riesgo de que la economía mexicana caiga en recesión.