Trinidad Garza, dueño de la panadería "La Casa Bakery”. Foto: People
El huracán "Harvey", que azotó Texas en agosto, dejó medio centenar de muertos y cuantiosos daños materiales en Houston. No causó destrozos en la panadería, pero desde el ciclón, la clientela fue descendiendo en el local de Hogan Street.

Para Trinidad Garza, un panadero de 73 años originario de México, el cuento de Navidad llegó a través de las redes sociales.

Diez días después de ser escrito, el tuit de su hija Jacqueline pidiendo auxilio para su negocio en la ciudad estadounidense de Houston había superado los 60,000 retuits, los 50,000 "likes" y el video que lo acompañaba había sido visto más de un millón de veces.

"La Casa Bakery", una panadería que cuenta también con un modesto servicio de restaurante en el que se sirven huevos rancheros, pozole y arroz con frijoles, se había salvado. Porque la clientela que había ido reduciéndose en los últimos tiempos se incrementó considerablemente tras el tuit viral.

Garza nació en Monterrey y emigró a Estados Unidos hace 30 años. Para entonces, según ha contado a medios locales, ya tenía bien aprendido el oficio que le enseñó su padre cuando era un niño.

Hace dos años, después de muchos trabajando en la industria de los refrigeradores, abrió su panadería, en la que él mismo amasa el pan dulce y las obleas para las empanadas de piña y donde trabaja su mujer y ayudan sus hijos.

El huracán "Harvey", que azotó Texas en agosto, dejó medio centenar de muertos y cuantiosos daños materiales en Houston. No causó destrozos en la panadería, pero desde el ciclón, la clientela fue descendiendo en el local de Hogan Street, al norte del centro de la ciudad. La caída en las ventas fue tan grande que Garza se planteó recientemente vender "La Casa Bakery”.

Su hija Jacqueline, de 18 años, se enteró de ello por su madre. "Le rogué no vender, esperar a que yo termine la universidad y pueda hacerme copropietaria", dijo la adolescente a la cadena local abc13. Entonces fue cuando escribió su tuit.

"Hola a todos. Mi papá tiene una pequeña panadería-restaurante. Hace todos los panes dulces él mismo. Ha estado pensando cerrar pero no puedo permitirlo, corred la voz. Un retuit podría traer un nuevo cliente potencial", pidió, rematando el mensaje con dos emoticones llorando.

No fue un cliente, sino muchos más los que acudieron a la llamada de la hija del panadero en un tuit que se hizo viral. El 12 de diciembre, seis días después de la petición de ayuda, Jacqueline publicaba una fotografía con las estanterías vacías de panes que días antes no se vendían.

Medios locales, pero también nacionales, se hicieron eco de la historia, multiplicando su difusión. Cadenas de televisión acudieron con cámaras al establecimiento. "La Casa Bakery" cuenta ahora también con página web, después de que diseñador de Houston, Barron Joseph, la creara de forma altruista al conocer la historia.

A día de hoy, Garza sigue sin saber cómo se usa Twitter. Pero sí sabe que gracias a su efecto, él ha salvado su panadería. "Estoy tan contenta...", decía hace unos días su hija abrazándose a él ante las cámaras de una televisión local.