La Asociación de Turismo Médico y el Informe de Visa señalan que el mercado mundial para el turismo por razones de salud asciende a 100 mil millones de dólares y para 2015 crecerá a 3 billones de dólares.

En 2017 hubo entre 14 y 16 millones de turistas en el mundo por razones de salud. Se espera que este número crezca a una tasa del 25 por ciento anual.

Del total de turistas médicos en 2017, 1.4 millones de estadounidenses viajaron fuera de su país para recibir atención médica. 

Fundamentalmente por obtener ahorros de entre 30 a 65 por ciento y un servicio profesional con estándares internacionales, calidez humana y emocional.

Según Medical Tourism Magazine, citada por el American Journal of Medicine, los principales destinos que brindan este tipo de servicios se encuentran en América Latina y en el sur y sudeste de Asia. Dos países americanos destacan como destinos principales para el turismo de la salud: México y Costa Rica. Los Estados Unidos y Canadá continúan recibiendo una parte importante de los pacientes con alto poder adquisitivo.

El sitio web Patients Without Borders señaló en 2016 que un millón de estadounidenses viajaron a México y gastaron 4 mil 800 millones de dólares en servicios médicos. Un estudio realizado por la Universidad Iberoamericana indica que sólo en las ciudades de Tijuana, Ciudad de México y Monterrey se atendió a un total de 400 mil pacientes extranjeros en 2015, de los cuales el 80 por ciento era estadounidense. Estas cifras no incluyen a Cancún o San Miguel de Allende, o ciudades fronterizas como Piedras Negras y Ciudad Acuña.

Hasta ahí los números. La pregunta es: frente a este fenómeno ¿qué están haciendo los gobiernos, municipales, estatales o federal? Existen en Coahuila ejemplos exitosos. Profesionales de la salud que sin ayuda gubernamental han sabido sobresalir en la atracción de pacientes extranjeros a sus consultorios y quirófanos. En Piedras Negras tenemos el caso emblemático del sistema Endobariatric, encabezado por el doctor Guillermo Álvarez. Los consultorios odontológicos de nuestras fronteras están llenos de pacientes, todos los fines de semana. Seguramente existirán casos semejantes en Saltillo o Torreón.

Este es un tema que el diputado local y presidente de la UDC, Emilio de Hoyos, ha puesto en la mesa para que los tomadores de decisiones se activen, se organicen y actúen en consecuencia. Su propuesta fue clara, abierta, sencilla y generosa. Sólo esperemos que el Gobierno del Estado sea receptivo a esa idea y deje de ver todo con cálculo mezquino, donde todo lo que no venga del PRI es inaceptable, así sean buenas ideas como esta.

Coahuila cuenta con buenos médicos y enfermeras. En Estados Unidos hay un gran número de pacientes que necesitan atención médica de excelencia, con calidad profesional y humana; el apapacho, pues. ¿Qué nos falta? Sin duda, algo que no falta es un gobierno metiendo las narices donde estorba, entorpeciendo una actividad en pleno desarrollo.

Los médicos privados mexicanos saben y pueden hacer su trabajo, lo están haciendo exitosamente y pagan los impuestos correspondientes. Ellos requieren, y el resto del estado también, que sus impuestos se pongan a trabajar en una promoción integral, innovadora y eficaz del turismo médico hacia Coahuila, aprovechando para ello la vecindad, la cercanía de un mercado de enorme potencial como el estadounidense. 

@chuyramirezr
Jesús Ramírez Rangel
Rebasando por la Derecha