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La entidad aseguró que se va a jugar en el verano del 2021 por motivo del coronavirus (Covid-19)

La UEFA confirmó que la Eurocopa se va a jugar en el verano del 2021 por motivo del coronavirus (Covid-19).

La entidad se estaba reuniendo esta mañana por videoconferencia para discutir el aplazamiento del torneo por vez primera en 60 años de existencia. 

El viernes, la confederación europea "invitó a los representantes de 55 asociaciones miembros (...) a reuniones por videoconferencia para debatir la respuesta del fútbol europeo a la epidemia".

Tras 15 ediciones, la UEFA ha decidido este histórico martes aplazar la celebración de la Eurocopa hasta 2021, así como finalizar sus competiciones de clubes, Liga de Campeones, masculina y femenina, y Liga Europa, cuando la pandemia del coronavirus permita su reanudación, si es que ello es posible a lo largo de este curso marcado por el pánico incertidumbre. Esta última medida también será aplicada a las competiciones nacionales, tal y como pretendían los clubes y las ligas profesionales.

Para el aplazamiento de la Eurocopa, la primera de la historia en 12 sedes y con 24 países, la UEFA ha de solicitar permiso a la FIFA y ponerse de acuerdo con ella, ya que para ese mismo verano estaba prevista la puesta en marcha de un nuevo Mundial de Clubes con 24 equipos. En principio, Gianni Infantino, máximo rector del fútbol internacional, evitará entrar en disputas con el esloveno Aleksander Ceferin, mandamás del deporte rey en el viejo continente. Todo apunta a que ese Mundialito se trasladará a diciembre.

La decisión, tomada desde Nyon por Ceferin tras celebrar una conferencia telemática con las 55 federaciones que lo componen, pretende evitar el descalabro económico que hubiera supuesto la suspensión tanto de la Eurocopa, prevista del 12 de junio al 12 de julio en 12 países distintos, entre ellos España con su sede de San Mamés en Bilbnao, como los grandes torneos de clubes.

Tanto la UEFA, cuyas reservas financieras se calculan en torno a 574 millones que en las condiciones actuales se antojaban insuficientes, como los clubes, las federaciones y el sindicato de futbolistas (Fifpro) contemplan con horror la finalización prematura de los campeonatos. La falta de cobertura por parte de los seguros, al tratarse de una causa de fuerza mayor, convertiría el problema en casi irresoluble desde el punto de vista financiero.

En la pasada Eurocopa 2016, organizada en Francia, la UEFA anunció una cifra de negocio total de 1.920 millones de euros, incluyendo todos los conceptos de ingresos (derechos de televisión, entradas...). Además, los ingresos brutos comerciales de las últimas ediciones de la Champions, la Liga Europa y la Supercopa continetal se estimaron en unos 3.250 millones de euros.

De ellos, según datos oficiales del organismo europeo, 295 millones se reservaron para cubrir los gastos de organización relativos a las competiciones, y el 7% (227,5 millones) para los pagos de solidaridad. De los ingresos netos resultantes de 2.730 millones de euros, el 6,5% se reservó para el fútbol europeo y se mantendrá en la UEFA, y el 93,5% restante se distribuyó entre los clubes participantes.

El presidente de LaLiga española, Javier Tebas, ya puso de manifesto el domingo que la suspensión definitiva del campeonato le supondría unas pérdidas de 638 millones de euros. En Italia, la cifra supera los 1.000 millones. Parecido ocuriría con la Bundesliga y no digamos ya con la Premier, muy por delante en lo económico del resto de torneos de la regularidad.

Con las medidas de confinamiento en los países y el creciente cierre de fronteras, «la UEFA no tenía elección, estaba obligada a aplazar la Eurocopa o la Liga de Campeones», afirmó una personalidad del fútbol mundial citada la por la agencia AFP.

Pero paradójicamente, su aspecto multinacional facilita el escenario de un aplazamiento, sin estigmatizar diplomáticamente a un único país anfitrión que haya realizado una gran inversión. «Eso me parece más sencillo», avanzó, por su parte, Raffaele Poli, director del Observatorio del fútbol en el Centros Internacional de estudios del Deporte (CIES) de Neuchâtel (Suiza). El seleccionador italiano Roberto Mancini comparte la opinión del presidente de su federación, Gabriele Gravina, que propuso «aplazar la Eurocopa».

Con información de Hoy Digital