Orgullo. El director enaltece con su batuta el nombre del país acompañando a la agrupación inglesa. Foto: Cortesía
Como director musical de los conciertos de Il Divo, el mexicano Miguel Almaguer estuvo ayer en Monterrey y habló con Vmás

El pasado jueves Il Divo comenzó su gira internacional “Timeless” con lleno total en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México. Como siempre en sus espectáculos fueron acompañados por una orquesta en vivo la cual estará a cargo durante los siguientes meses de conciertos por el regiomontano Miguel Almaguer, uno de los más destacados directores de México.

Esta no es la primera vez que trabaja con el grupo de cantantes. En entrevista para VANGUARDIA comentó que “hace dos años tuve la oportunidad de trabajar con ellos en la gira en México: ‘Amor y Pasión’. Ellos ya venían con su espectáculo montado, con su director musical anterior y yo sólo dirigí la orquesta”.

“Ahora me toca trabajar como director musical en este nuevo show desde el montaje. Trabajaré mucho más con las piezas de lo que tuve la oportunidad la vez pasada, es un trabajo muy relajado, muy concentrado y muy efectivo”, agregó.

Su trabajo lo ha llevado a conocer de cerca a Urs Bühler, Calors Marín, David Miller y Sebastien Izambard, a quienes describió como “artistas con mucha experiencia y mucho talento. Quince años juntos y se conocen muy bien entre ellos, funcionan perfectamente, saben qué escuchar del otro, cómo contribuir a su conjunto, es un gran ensamble”.

La segunda función de esta gira fue en Guadalajara el viernes 27 y continuarán en Mérida, Ensenada, Puebla y Querétaro, antes de partir hacia el extranjero, donde destacó que parte de su recorrido por Europa los llevará en julio a hacer un tour especial en Reino Unido.

Allí sus escenarios serán nada menos que algunos de los castillos de la campiña inglesa, con diez conciertos antes de partir para Japón, China y otras sedes más.

Recalcó emocionado que este tipo de trabajo requiere acostumbrarse a un ritmo muy acelerado.

“Estuvimos en Ciudad de México, acabamos el show, fuimos a recoger maletas y a tomar el primero vuelo. Ya estamos aquí en Guadalajara trabajando en el montaje y así en Monterrey”, y agregó en entre risas que “hay que acostumbrarte a trabajar un poquito más de lo que el cuerpo da. Acostumbrarte a que el café se convierta en tu nueva sangre”.

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Para Miguel, quien además ha trabajado como compositor para bandas sonoras de algunas películas independientes nacionales,  presentarse en su tierra le provoca sentimientos encontrados.

“Por un lado se siente muy bien poder visitar Monterrey, obviamente sé que familia y amigos fueron además de disfrutar del espectáculo a brindarme algo de apoyo, y compartir lo que estoy haciendo con mi gente es significativo”, comentó.

“Pero al mismo tiempo es frustrante saber que en realidad no voy a llegar a platicar con nadie, porque también llegamos, hacemos concierto y al día siguiente ya no estoy ahí. Entonces fue una visita más que a Monterrey sólo fue una visita al auditorio Banamex.

Asimismo, destacó la importancia que significa el que la gira haya empezado en latitudes mexicanas.

“El hecho de que se tenga la confianza de que todo el montaje de una gira internacional de este peso se haga en México pues es significativo para todos los que estamos en el equipo y nos sentimos muy a gusto, muy abrigados”, explicó.

Y aunque su labor es dirigir la orquesta durante las presentaciones, cada sede nueva lo presenta con un grupo nuevo de músicos, todos sin duda muy experimentados y capaces de interpretar la variedad de géneros que Il Divo posee en su repertorio.

Este aspecto de su labor como director es algo que podría significar un verdadero reto, el empezar de cero con un ensamble diferente de músicos. Sin embargo, nos explicó, que este no es el caso.

“Afortunadamente lo que tenemos en el mundo de la música es la música misma. Todos los músicos, incluyendo al director, somos siervos de la partitura y cada ensayo es llegar a hacer comunión con las notas que tienes escritas. 
Parece mágico lo que sucede en los ensayos, pero la música domina todo lo que hacemos y en realidad es un proceso muy fácil”.

Y agregó que “algo que me encanta es que llegas con gente que nunca habías conocido y te vas habiendo hecho verdaderos nuevos amigos y es una de las grandes riquezas que yo encuentro en esto. Al finalizar esta gira tendré 2 mil nuevos amigos”.

Su colaboración con Il Divo hasta el momento sólo ha sido a nivel nacional, primero como ya se explicó con la gira “Amor y Pasión” y brevemente durante una fecha en Argentina con “Greatest Hits”, sin embargo, no es la primera vez que es parte de un tour internacional.

“Con quien he estado viajando a sus presentaciones internacionales es con Carlos Marín, uno de los cantantes de Il Divo. Él tiene su espectáculo solo cuando no está trabajando con Il Divo y es con quien he estado trabajando más y fue quien me sugirió para estar en esta gira”, comentó.

“La primera vez que trabajé con él fue hace como año y medio en el Teatro Metropolitan y desde entonces hemos estado en Osaka, Tokio, Lisboa y Bucarest y también con él, en medio de la gira de Il Divo habrá un pequeño descanso para ellos, continuamos con Carlos y pues yo en realidad no regreso”.

Recorrer diversos e importantes escenarios alrededor del mundo le ha traído, sin duda, grandes experiencias. “Cada escenario tiene su propia personalidad y ha sido muy lindo. Por ejemplo, el escenario de Osaka, el Festival Hall es uno de los recintos para música clásica con acústica más perfecta que existe, es un lugar sagrado donde se han presentado directores como Igor Stravinsky, Herbert von Karajan, todas las leyendas de la música”, expresó el director.