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El español juegó su último torneo de su exitosa carrera fuera de España, al ser eliminado por el alemán Alexander Zverev

ACAPULCO.- El español David Ferrer, uno de los grandes jugadores de tenis del siglo XXI, aseguró que si tuviera que escribir su epitafio, se referiría a sí mismo como una buena persona entregada de manera total.

"Eso escribiría, una buena persona que en el tenis dio lo máximo y luchó hasta la última pelota", dijo minutos después de cerrar su carrera como profesional en canchas fuera de España.

Ferrer, de 36 años, perdió por 7-6(0), 6-1 ante el alemán Alexander Zverev, tercero del ránking mundial de la ATP, y cerró así el segmento internacional como tenista en el Abierto de Acapulco, una previa a su retiro en los torneos de Barcelona y Madrid que serán los últimos de su vida.

"Digo gracias a la gente que me ha ayudado. Tengo buenos amigos y espero volver a Acapulco como invitado; me han tratado como si fuera de la familia", aseveró un emocionado Ferrer al referirse al torneo mexicano que ganó cuatro veces.

Ante los medios, el jugador con 27 títulos de la ATP explicó que si lo obligan a escoger el momento de más emoción en Acapulco se quedaría con el de la final de 2015 en la que venció al japonés Kei Nishikori y sumó su cuarto cetro en el Abierto Mexicano.

"Hubo muchos momentos buenos aquí, pero 2015 fue el momento más bonito, en pista rápida contra Kei Nishikori. Acapulco está en el corazón y no tengo palabras para agradecer que a tantos kilómetros de casa me sienta tan querido; será difícil explicarle a mi hijo porque forma parte de mi", reconoció.

Sin el talento de sus principales rivales, en una época dominada por el suizo Roger Federer, el español Rafael Nadal, el serbio Novak Djokovic y el británico Andy Murray, el batallador Ferrer fue el jugador que nadie quería tener enfrente por su capacidad de lucha. Venció seis veces a Nadal y a Murray y cinco A Djokovic, lo cual no puede presumir ningún otro tenista.

Además fue David Ferrer el típico jugador que arrastró multitudes con su juego por el respeto al tenis y a los rivales

"Mis padres me dieron una educación, he sido joven y no he sido perfecto, he ido evolucionando y me alegra haber dejado huella, me voy con la conciencia tranquila porque hice lo que he podido", concluyó.

Según su criterio, lo más importante es el respeto al rival y persistir después de los reveses.

"Cuando pierdes hay resiliencia para levantarse y volver a seguir, hay momentos buenos, pero hay que aceptar las derrotas. Cada joven tiene que hace su camino y aprender de los errores, la única manera es errar y aprender", concluyó.

David Ferrer fue homenajeado en Acapulco donde los dueños del Abierto lo pusieron en el centro de la cancha con su esposa para que viera una película resumen de su vida, lo cual lo hizo llorar para después reaccionar y reír cuando un grupo de mariachis lo despidió con dos típicas piezas mexicanas: "El Rey" y "Cielito lindo".

"Ha sido hermoso, he recibido mucho amor, aquí gané cuatro títulos pero lo mejor fue el cariño", concluyó.