El caso judicial que se le sigue a AHMSA ha sobrepasado la esfera de los tribunales para tener tintes políticos que en nada benefician a la vida de la población en general

La crisis económica que se vive en las regiones Centro y Carbonífera se ha prolongado ya no pocos meses, sin que hasta el momento tenga una solución que, al menos, aminore las condiciones prevalecientes en esas zonas.

Como se ha dicho en varias ocasiones en este espacio, y se ha dado cuenta en las páginas editoriales de VANGUARDIA, estas dos regiones de Coahuila sufren de una circunstancia económica que ha venido a agudizarse con la pandemia, pero que surgieron de circunstancias ajenas a ésta.

En primera instancia, en la Región Centro –teniendo como foco a Monclova– se han venido arrastrando los efectos de la situación que prevalece en Altos Hornos de México (AHMSA).

La dependencia económica que esta zona tiene con el devenir de la poderosa siderúrgica, si bien tuvo beneficios en su época de mayor bonanza, también ha traído complicaciones en la región con sus constantes crisis.

El caso judicial que se le sigue a AHMSA, como lo hemos dicho, ha sobrepasado la esfera de los tribunales para tener tintes políticos que en nada benefician a la vida de la población en general.

Ayer, los tres senadores por Coahuila, Armando Guadiana, Eva Galaz y Verónica Martínez, levantaron la voz para hacer un llamado al Gobierno Federal y encontrar una solución a la circunstancia que se vive en Monclova y municipios aledaños, derivado de la situación de AHMSA.

“Es una planta productiva que tenemos que proteger, independientemente de quién sea el dueño o los problemas de los accionistas. La problemática que se vive es harina de otro costal”, dijo ayer el legislador por Morena, Armando Guadiana. 

Ojalá que estas palabras tuvieran un eco en Palacio Nacional para así hacer uso de una mayor audacia en la búsqueda de castigar presuntos delitos, pero sin terminar por afectar a población que lo único que quiere es tener la certeza de contar con un empleo que le permita vivir.

Pero esta situación no sólo se circunscribe a lo que sucede en la Región Centro.

En la zona Carbonífera de la entidad, los productores locales siguen cuestionando la viabilidad y los efectos que pueden tener los contratos que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha lanzado como un “salvavidas” para una economía deprimida ante la falta de venta de mineral.

Ante las peticiones de la CFE, las cuales son consideradas por los productores como poco probables de cumplirse, estos han decidido implementar una especie de “boicot”.

“El nuevo contrato y las especificaciones fue hecho a modo; están ventajosos a favor de la CFE, muy leoninos, tiene especificaciones que el carbón de la región difícilmente puede cumplir”, dijo ayer César Ceniceros Marín, dirigente de la Unión Nacional de Productores de Carbón (UNPC).

En medio del cuestionado proceso para adquirir carbón, la situación que describen los productores no es benéfica para la golpeada economía de la zona.

Por ello, en ambos casos se esperaría que las autoridades tuvieran una reacción con una respuesta que sea benéfica para las mayorías, dejando de lado tintes políticos.

Eso sí, sin dejar de lado que debe irse trazando una solución de fondo que lleve a ambas zonas a no depender en demasía de una u otra actividad, sino ir apostando por la diversificación que dé más márgenes de maniobra en ambas regiones.