El horror cotidiano que padecen las familias de no sé sabe con certeza cuántos hombres y mujeres víctimas de la desaparición forzada, se extiende a 9 años en este siglo 21. 

En las 2 últimas administraciones estatales, el drama de los desaparecidos se ha hecho público con toda su crudeza y su estela de dolor. Aunque los efectos directos de la desaparición masiva de personas aún no se pueden descifrar cabalmente. 

Esta semana, un grupo de familiares de personas desaparecidas, agrupadas en la Coordinadora Nacional Antisecuestros, en el que se encontraba la saltillense Diana Iris García, quien busca a su hijo desde hace 9 años, se reunieron con Roberto Campa Cifrián, subsecretario de Derechos Humanos de la Segob, con motivo del Foro de discusión en torno a la Ley General  Contra la Desaparición Forzada.

Diana Iris García fue clara y enfática al reprochar al funcionario que el Estado mexicano no reconoce la crisis humanitaria por las desapariciones y ni siquiera sabe el número exacto de víctimas.

Diana Iris denunció que para el Estado no ha sido una prioridad buscar a los desaparecidos mediante medidas reales y eficaces, no ha dado los recursos necesarios ni se ha pronunciado. Agregó que los familiares han trabajado arduamente cuidando que la búsqueda de los desparecidos quede en la Ley General Contra la Desaparición Forzada y señaló que persiste la corrupción.

Yolanda Morán, originaria de Torreón, quien busca a su hijo desaparecido hace 8 años, pidió a las autoridades que hagan algo por sus desaparecidos. Solicitó una búsqueda inmediata en campo, en las condiciones que sean, pero ya encuéntrenlos, urgió. 

Los testimonios de estas madres no pueden ser más conmovedores, enérgicos y claros. Por parte del Estado la inacción y las omisiones son evidentes. En el Foro se aclaró, de nuevo, que no hay registros, no hay número precisos sobre las desapariciones, no hay recursos para las búsqueda; lo que ven es apatía, reprocharon las madres (Reforma, 23-08-16). 

Es un horror que en Coahuila haya 295 menores de edad desaparecidos, según el Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas (Vanguardia 21-08-16).

En el foro se demandó la creación de una Comisión Nacional de Búsqueda con la participación de las familias de personas desaparecidas, como un complemento de la labor ministerial.

Se comprende que las organizaciones y las familias de los desaparecidos tienen que exigir, están en todo su derecho, no se puede perder la esperanza, pero asombra y exaspera la lentitud de reacción del Estado mexicano.

En el foro estuvieron mandatarios estatales de donde el problema es agudo, Coahuila entre ellos. Fuera de las exigencias de Diana Iris y de Yolanda, los pronunciamientos fueron casi loas al gobierno de estatal, cuando las omisiones están a la vista.

El próximo 26 de septiembre se cumplirán 2 años de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa. El peregrinar de los padres de los jóvenes, a nivel nacional e internacional ha sido infructuoso,  ¿por qué? En este País no hay voluntad política para indagar con seriedad sobre la verdad del caso. Aunque las autoridades sugieren darle vuelta a la página, las familias de las víctimas no claudican en su búsqueda.

Hay quienes observan que la desaparición forzada no es un acontecimiento casual sino que constituye una estrategia de terror funcional al Estado, porque mediante ella se beneficia a las grandes corporaciones petroleras transnacionales, como aparentemente pudo ser en el ejido Gabino García de Cuatrociénegas.

Un plan de exterminio como el de “Noche y Niebla” de Hitler (Federico Mastrogiovanni).