De “ludus” que es juego, diversión.

Es la “cannabis”, que es la puerta fácil para la adicción a drogas peores. La que afecta las neuronas y provoca infertilidad. Y que causa amnesias (y “otras cosas que no recuerdo”, decía aquel... ¡ja!). Se permite legalmente “jugar” con ella, no sólo curar, como no hace tanto.

Así ha sucedido con otras adicciones como el alcoholismo. Se conocen todos los daños que causa el alcohol en el organismo humano y también se llegó a permitir legalmente “jugar” con él. Se ponen sólo limitaciones legales en los fines de semana. Hay sitios especiales para consumirlo.

Esta ley permisiva establece dosis, cantidades de cultivo de no fácil constatación. Es psicodélico el efecto. Hay falsa euforia con la consiguiente desconexión con lo real. Quizá nos toque ver anomalías en el tránsito, más pendencias y conductas enrarecidas que despertarán la antes irónica pregunta: “¿De cuál fumaste?”.

Las consecuencias perniciosas mentales, en el organismo en el mediano y largo plazo, causarán una población enfermiza y, en el trayecto, habrá seguramente una eficiencia disminuida.

CIEN MIL CONTADOS

Faltan los fallecidos que quedaron sin contar. Han dicho que se pueden suponer triplicados los datos registrados. Hay países en que las vidas que se han logrado evitar han tenido como causa el cambio de protocolo y el empleo de sustancias desinflamatorias y las que evitan los trombos obstructivos. La atención hospitalaria ha tenido un efecto dilatorio, sin cancelar el desenlace de la partida sin adiós. Por eso no pueden repartirse culpas a quienes no les toca establecer o cancelar protocolos.

GUIÓN DE MENOS

En lugar de cruz de más. Decrecer en lugar de crecer. Parece necesaria una mayor confluencia de capital, tecnología y régimen para mejorar diagnóstico e implementar terapia efectiva.

Con mayor destreza en la aplicación de las medidas precautorias y con mejor uso de las comunicaciones virtuales, se requieren coloquios no interrumpidos de los que broten líneas inteligentes de acción eficaz.

INDIGENCIA INUNDADA

Se decidió inundarlos con agua de la presa para no inundar la capital del estado de Tabasco. Son pobres pero tienen ya la cultura de la inundación anual. Se preparan, la esperan. Saben lo que ayuda y lo que estorba. No tienen mucho que perder y ya encuentran cómo cuidarlo. Han desarrollado capacidades sorprendentes de supervivencia y de ayuda recíproca. Se les promete restituir y reparar y mejorar lo que el agua se llevó o destruyó. Llegan ayudas de todos los rumbos para sumar la solidaridad al apoyo oficial que se les da con recursos presupuestales y cuidados militares.

COMUNICACIÓN SANEADA

Aseo, desinfección, distancia ha sido la recomendación repetida. Cada quien tiene que ser responsable de su propia nube para evitar contactos peligrosos.

La pandemia colateral es de contagio psicológico de desánimos, miedos, enojos, impaciencias y difusión de noticias virulentas. Así como cada quien ha de contribuir a evitar contagios ha de cuidar también su comunicación. En la conversación familiar, en los coloquios de amistad la palabra puede infectar. Se requiere una comunicación saneada, desinfectada, sin el virus del comentario que traiga la corona que asusta, alarma, entristece o desanima. Una actitud sin quejas ni temores ha de alentar la salud psicológica necesaria en tiempos de esfuerzo...