Juicio. Raniere ha sido señalado en los testimonios difundidos en la Corte de Brooklyn.
Daniela narra sus vivencias ante la justicia de EU, en medio del juicio

Daniela creía que Nxivm salvaría al mundo. En vez de eso, la presunta secta sexual puso fin a sus sueños y convirtió su vida en un infierno.

“El mundo se iba a acabar entre 10 y 15 años”, indicó la mexicana que le enseñaron en el grupo, cuyo líder, Keith Raniere, es enjuiciado por cargos de tráfico sexual, crimen organizado, explotación y pornografía infantil.

Daniela, quien hoy tiene 33 años, contó los detalles de su vida en Nxivm, al que se unió en 2002, con sólo 16 años, junto con sus dos hermanas, y donde pasó dos años encerrada, aislada, en una habitación como “castigo” por no bajar de peso y por fijarse en un hombre distinto a Raniere.

Un regalo de despedida de su padre le cambió la vida. En 2002, él le pagó un curso intensivo de 16 días en Nxivm previo a su partida a Suiza. El curso era impartido por Lauren Salzman, una de las “maestras” del primer círculo de Raniere y quien confesó haber mantenido encerrada a Daniela los dos años por orden del líder de la secta.

Esos 16 días bastaron para que Daniela quedara enganchada. Raniere le prometió que sería su tutor. Le dijo, según el recuento del diario The Daily Beast, que ella era “un genio”, que él sería su maestro y la guiaría. La joven pensaba que él era “hombre más inteligente del mundo”. En vez de ayudarle, la convirtió en una esclava sexual.

Conforme Daniela se aproximaba a los 18 años, se incrementaron los acercamientos de Raniere. “Pude ver que estaba coqueteando conmigo” contó a la corte. Ahora lo ve de un modo distinto. “Me estaba acosando”.

En 2012, tras dos años de encierro y de súplicas no escuchadas, Daniela dijo que aceptaba que la deportaran a México, sin que pudiera volver a ver a sus padres. Todo era preferible, explicó, a seguir encerrada y sola.

Mariana tuvo un hijo con Raniere, mientras que Camila, la hermana menor, es la víctima por la que él está acusado de pornografía infantil.

ENTÉRESE Emiliano Salinas, hijo de Carlos Salinas, publicó ayer una carta en donde se desmarcó del líder de Nxivm, al señalar que cuando conoció los hechos que se le imputan, él cortó todo vínculo de negocios.