Necesitamos muchas. Pero nos mandarán menos para que naciones más débiles puedan empezar su vacunación.

Es reconocer la hipoteca social que tiene toda propiedad. Destruir el binomio de opulencia e indigencia. Aplicar a la distribución mundial el mismo patrón de igualdad y simultaneidad que ya se aplica en el ámbito nacional.

No suficiencia acá y carencia allá. Defender la salud es derecho universal sin excepciones. Su atención oportuna y ordenada no ha de alterarse por precipitaciones que busquen el privilegio del acceso anticipado, pretextando títulos o prepotencia económica. La razón señala a los más vulnerables para recibirla antes que los demás. Y después el turno en la fila respetado es lo que logra el resultado mejor.

MIGRACIÓN SELECTIVA

Mientras no llegue el plan bien trazado de una migración humanizada por reglamentaciones inteligentes y equilibradas, las fronteras se van volviendo más impenetrables. No podrá una migración ilegal, indocumentada, violenta o escamoteada avanzar hasta muros infranqueables del norte.

El perfil del migrante se irá precisando en todos sus detalles indispensables para evitar crimen, contagio o vagancia. La caravana hondureña, en buen porcentaje, está volviendo a su tierra al ver la obstrucción y el rechazo.

Después de las deportaciones de los últimos presidentes de la Unión de Estados del norte, se espera -en este período de gobierno- aterrizar en soluciones concretas y benéficas para todos.

DECEPCIONES EN CHOQUE

De acá se esperaba profesionalismo y solidez y decepcionó la inconsistencia de las acusaciones que no aportaron evidencia. De allá hubo decepción porque supusieron que su cimiento de arena podría soportar una continuidad hasta llegar a sentencia.

No significa distanciamiento definitivo o permanente sino solo llamar a las realidades por su nombre y reconocer que no se siguieron cauces de eficiencia y aseo diplomático cumplidor de tratados y de acuerdos.

No toleran las soberanías en vecindad cualquier omisión o comisión que las moleste o las lastime.

FIESTAS PRO-PANDÉMICAS

Quedan salpicadas en todos los rumbos. Y son el origen de las alzas estadísticas en las cifra de contagio y de mortalidad.

No es fácil a muchos grupos humanos la renuncia necesaria al jolgorio, a la parranda, a la bebida con danza y algarabía de proximidad. Dejar pasar aniversarios sin comilona y pachanga parece un pecado contra la cultura popular. Y entonces cara descubierta, fuera Susanita distancia y actuar como si no hubiera riesgos. Siguen después los días en que cada uno se va mostrando el peor.

Casi se llega a la fuerza pero ha bastado la presión de la guardia para despachar a la gente a su casa.

FONDAS DE BANQUETA

En semáforo rojo y naranja, los estados están optando por abrir las amplias sombrillas policromaras sobre la mesa de cuatro comensales e instalar, hasta antes del anochecer, sus fondas de banqueta ante las puertas de restaurantes.

Son rincones que parecen parisinos, con limpios bocados y encuentros a la intemperie. Cocineros y meseros rompen así su insoportable confinamiento.

PANDEMIA DE AMOR UNIVERSAL

Y globalización de la solidaridad “La globalización de la indiferencia seguirá amenazando y tentando nuestro caminar...

Ojalá nos encuentre con los anticuerpos necesarios de la justicia, la caridad y la solidaridad.

No tengamos miedo a vivir la alternativa de la civilización del amor, que es una civilización de la esperanza: contra la angustia y el miedo, la tristeza y el desaliento, la pasividad y el cansancio.

La civilización del amor se construye cotidianamente, ininterrumpidamente.

Supone el esfuerzo comprometido de todos. Supone, por eso, una comprometida comunidad de hermanos (Papa Francisco: “Un plan para resucitar”).