Ilustración: Federico Jordán
Mientras más de 130 investigaciones avanzan en búsqueda de una cura y en medio de dudas, expertos advierten que primeras versiones no serían definitivas, aunque sí necesarias, hay un número invisible de padres ‘antivacunas’… y existen en Saltillo

En medio de la carrera por encontrar una cura para el coronavirus, hay quienes dudan que se deba aplicar cuando ya esté disponible, incluso otros se dicen en contra de cualquier inyección para combatir una enfermedad; entre esas dudas los expertos son tajantes: puede que no sea definitiva, pero sí nos ayudará a protegernos aunque sea parcialmente de esta enfermedad.

En el mundo hay más de 130 investigaciones que avanzan en encontrar una vacuna que combate al COVID-19.

Nueve de estos proyectos se encuentran en el penúltimo paso antes de ser avalados para ser aplicados masivamente. Al menos uno de estos proyectos, el cual desarrolla AstraZeneca junto a la Fundación Carlos Slim, será probado masivamente en México, en lo que se conoce como la fase 3.

Expertos consultados por The New York Times consideran que las primeras vacunas podrían no ser las más eficientes. Más bien, apuestan por una segunda generación que estaría tomando la experiencia del primer parque de vacunas.

“Es posible que las primeras vacunas no sean las más efectivas”, dijo Ted Ross, director del Centro de Vacunas e Inmunología de la Universidad de Georgia, que trabaja en una vacuna experimental.

En esta segunda generación de vacunas hay 88 proyectos que se encuentran aún en revisión clínica, estas se perfilan para estar listas a finales de 2021. Incluso si la primera ola de vacunas funciona, a muchos investigadores les preocupa que no sea posible producir suficientes vacunas lo necesariamente rápido para hacer frente a la necesidad global.

“Al no vacunarnos, estamos jugando al azar de tener una enfermedad más severa, mientras con la vacuna podemos reducir esa probabilidad de riesgo”, dijo Bottazzi.

VACUNARSE, ES LO MEJOR

No obstante, María Elena Bottazzi, experta en vacunología tropical de la Escuela de Medicina de la Universidad de Baylor, en Houston, consideró en una entrevista con la BBC que era lo mejor.

“El mensaje es que, una vez que tengamos una vacuna (independientemente de que no sea perfecta y quizás no nos proteja al 100% o solo reduzca la severidad de la enfermedad), igual será una herramienta para asegurarnos la reducción del riesgo de morir”, afirmó.

ANTIVACUNAS, UN GRUPO PRESENTE EN COAHUILA

En medio de la búsqueda de una vacuna contra el coronavirus, algunos niños nunca se han aplicado una inyección: sus padres son parte un grupo antivacunas.

“Julia” es madre de menores que nunca han recibido una inyección, ella falsifica las cartillas de vacunación de sus hijos para concluir trámites escolares y los mantienen fuera del esquema que registran las autoridades. 

 “Ellos creen que la vacunación es una forma de orden social y nos piden que investiguemos, incluso jóvenes daban su testimonio y explicaban que cuando eres un bebé la leche materna te fortalece y tu cuerpo se defiende ante la exposición a los virus o bacterias”, expresó la madre de familia.

Entre este grupo hay madres que optan por medicina naturista y alternativa, alejando a sus hijos de medicamentos, agujas o tratamientos que sustituyen con dietas balanceadas, tés, ungüentos, y remedios caseros.

“Prefiero decir que ya las vacuné y falsifico las fechas en que se les aplicaron, porque no hay ningún sello ni nada, lo mantengo en secreto porque la mayoría de las personas está convencida que debe vacunarse y evito pláticas que terminan en conflictos familiares”, expresó “Fernanda”.