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La escultura de 15 metros de altura ha sido testigo de asaltos, secuestros, vandalismo y violaciones.

Los ciudadanos han dejado en el abandono al Cristo de las Galeras ante la inseguridad que priva en la zona, así lo manifestaron vecinos que afirmaron que a la imagen le hace falta que las autoridades se interesen en verla no solo como un símbolo religioso, sino como parte de las atracciones turísticas.

La escultura de 15 metros de altura ha sido testigo de asaltos, secuestros, vandalismo y violaciones. Los vecinos de la colonia Portal de la Virgen, lugar donde se encuentra la escultura, manifiestan que la falta de policías vigilando el lugar incita a la delincuencia en cada calle del sector.

Doña Juana, de 82 años, quien vive a orillas del cerro desde hace 35 años recuerda que al inaugurarse la escultura mucha gente visitaba al Cristo, pero al ausentarse la vigilancia múltiples delitos se presentan a diario.

En octubre de 2015 la casa de doña Juana fue apedreada por pandilleros y días después su hijo, 2 nietos y la novia de uno de sus nietos fueron secuestrados por hombres encapuchados, al montarlos a sus automóviles se dirigieron al mirador del Cristo de las Galeras donde los retuvieron por 2 horas.

Al llegar las autoridades los hombres escaparon del lugar; doña Juana no se explica el motivo del secuestro y menciona que sus familiares se encontraban jugando a la pelota en la calle.

A todo ese movimiento delincuencial hay que sumarle la apatía por resguardar la zona, lo que ha redundado  en que sus instalaciones sean frecuentemente vandalizadas, pues los malandros se han llevado cables de luz y las puertas de la capilla, además el comedor que se encuentra bajo la estructura luce abandonad.