Descuido. Miles de pesos pierden comercios por errores a la hora de etiquetar la mercancía. / Marcelino Duéñez
Una de las causas principales de las quejas contra negocios por el Buen Fin en este año fue por no respetar los precios etiquetados

Por segunda ocasión en los últimos años, en Coahuila las compras de pánico por el Buen Fin, no perdonaron los errores de los vendedores.

La Procuraduría Federal del Consumidor con su oficina en Coahuila, reportó que una de las causas principales de las quejas contra negocios por el Buen Fin en este año fueron en su mayoría por no respetar los precios etiquetados en aparadores y estantes. 

En ese sentido, uno de los casos más críticos registrados fue en la mueblería “Maxim” ubicada en la colonia San Ramón, de Saltillo, donde a causa de la mala etiquetación de los precios, los comerciantes tuvieron que vender 2 comedores al precio de 6.950 pesos, en lugar de 6 mil 950 que es su costo real.

Sigfrido Macías, titular de la dependencia en la entidad, detalló que la mayoría de las quejas recibidas en general se registraron en Saltillo por un total de 19 clientes insatisfechos con las ofertas.

Esta no es la primera vez que sucede en la entidad, durante el Buen Fin de 2015, en Torreón una mueblería tuvo que entregar al consumidor una sala de 3 piezas por el precio de 7.899 pesos, de los 7 mil 899 que era su precio real pero que en a la hora de etiquetarla un punto en lugar de una coma fueron la diferencia. 

Con información de Armando Ríos