López-Gatell añadió que mantienen el monitoreo diario de la epidemia en México y en el mundo. ALEJANDRO RODRÍGUEZ
Advertencia es sobre todo al ver el incremento de casos en Baja California Sur, Chihuahua y de manera preocupante en Guerrero, aseguró Hugo López-Gatell

Ciudad de México. El riesgo de una tercera ola de contagios de COVID-19 en México se mantiene, sobre todo al ver el incremento de casos en Baja California Sur, Chihuahua y de manera preocupante en Guerrero, aseguró Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, tras referir que esos comportamientos se advierten en otras entidades que requieren la toma de decisiones para reducir la movilidad.

López-Gatell añadió que mantienen el monitoreo diario de la epidemia en México y en el mundo: “Anunciamos justo desde febrero que había que estar preparados para una posible tercera ola, esto lo destacamos en particular antes de la Semana Santa por la movilidad de las personas fuera de su localidad, lo que pudiera favorecer que se presentara un repunte de la epidemia”, detalló.

CIUDAD DE MÉXICO ESTÁ PREPARADA, DICE SECRETARIA DE SALUD LOCAL

“Estamos preparados”, respondió Oliva López Arellano, secretaria de Salud en la Ciudad de México. “El llamado es no bajar la guardia y entender que la protección de uno es la protección de todos”.

López Arellano explicó que aunque la demanda de pruebas ha aumentado, pasó de 22 mil a 10 mil, con respecto a meses anteriores.

Sin embargo, aclaró, la positividad se ha mantenido sobre 10 por ciento, lo que es un buen indicador porque no señala que a pesar de variaciones en la demanda sobre las pruebas, se hacen de 10 mil diarias, no hay un incremento como tampoco, ese es otro de los indicadores, en la hospitalización, aclaró.

El incremento de pruebas reiteró no representa, hasta ahora, un indicador de aumento de contagios, detalló tras referir que el diagnóstico temprano es una estrategia local de intervención inmediata.

 “Seguimos reduciendo la ocupación hospitalaria, no a la velocidad que estaba disminuyendo semanas previas, pero sigue disminuyendo. Se monitorea todos los días, no sólo la ocupación hospitalaria sino también las llamadas de emergencia, el traslado de ambulancias, el propio comportamiento de las pruebas y en este sentido, efectivamente, aumentamos las pruebas, pero esto ha sido por una invitación del propio gobierno a todas las personas que regresaron de vacaciones y que por alguna razón estuvieron expuestas.“Que hicieron fiestas, fueron a reuniones con familiares más allá de su núcleo habitual de convivencia. Hemos estado invitando para que vayan hacerse una prueba porque esto nos va a permitir identificar rápidamente a personas positivas, aislar y dar tratamiento”, aseveró.

López Arellano comentó: “si ustedes recuerdan en diciembre y enero teníamos 22 mil pruebas, y a partir de que empezó el descenso de los casos activos, de la hospitalización, empezó a disminuir también la demanda de prueba en los macroquioscos, de repente de estar muy demandados, se pasó a poca gente solicitando la prueba.

“Y ahora tuvimos una mayor demanda, pero la positividad se ha mantenido sobre 10 por ciento y este es un buen indicador porque no señala que a pesar de las variaciones en la demanda sobre las pruebas, se hacen 10 mil diarias, no hay mayores casos de contagios”.

Sin embargo, dijo, se siguen manteniendo los trajes de detección y se monitorea la capacidad hospitalaria, barrido por casa por casa.