Fotos: Especial
A pesar de todo, vincular a López Obrador con Rusia resultó, a la larga, una pésima idea: el 18 de enero de 2018, López Obrador lanzó un video que se volvió viral, donde hacía como que esperaba un “submarino ruso con dinero”

Ciudad de México.– Ricardo Sevilla, un ex periodista y literato que afirma que Enrique Krauze y Fernando García Ramírez participaron en una campaña para impedir la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia, dijo a Carmen Aristegui que “la trama rusa”, vincular al político de izquierda con el Gobierno de Rusia, fue idea de un equipo –del que él era parte– financiado por el empresario Agustín Coppel.

Vincular a López Obrador con Rusia resultó, a la larga, una pésima idea: el 18 de enero de 2018, López Obrador lanzó un video que se volvió viral, donde hacía como que esperaba un “submarino ruso con dinero”.

La burla del candidato de Morena provocó una ola por todo el país que apuntaló su campaña. Muchos cambiaron hasta sus avatares con nombres rusos. Lo que fue una acusación, se volvió un tendencia a favor de AMLO.

Ricardo Sevilla también dijo que García Ramírez fue asesor de Ricardo Anaya Cortés durante la campaña presidencial. El colaborador de Krauze dirigió la revista Letras Libres.

“Era un proyecto antilopezobradorista. Fernando García Ramírez me lo dijo con todas sus letras y nos lo decía a cada momento. No era, por otro lado, de nuestro desconocimiento que se trataba de hacer que López Obrador no llegara, de ninguna forma, a la Presidencia”, le dijo Sevilla esta mañana a la periodista.

“En asunto de la trama rusa se gestó allí. Fue un asunto delirante. Fue una ocurrencia”, dijo Sevilla. Contó que el equipo para atacar a López Obrador tenía cerca de 70 personas y oficinas en otras ciudades, no sólo en la Ciudad de México. El ex editor de Excélsior sostiene que ese equipo, dedicado a lo que se conoce como “guerra sucia”, era financiado fundamentalmente por Coppel. Producía a diario “20 videos, 10 memes o más; todo financiado por Coppel y, según García Ramírez, también por Cinépolis”.

LA TRAMA RUSA

“Una idea delirante que se nos ocurrió una mañana, en una junta con García Ramírez. A mi compañero Rubén Cota se le ocurrió proponer el tema del vínculo que se podía establecer entre Rusia y López Obrador”, explicó.

“El hilo conductor era muy endeble. Se le ocurrió a Cota que, dado que John Ackerman colaboraba en Rusia Today, podemos agarrarlo por allí”, narró el ex periodista. “García Ramírez dijo: ‘no, no, me parece que no prosperará’”.

–¿Abiertamente era una fakenews? –le preguntó Aristegui durante la entrevista–. ¿Se podía hacer eso?

–Se hacía eso, y se hacía más. Había muchachos que hacían doblaje, es decir, productos muy fluídos.

“Dos días después –continuó– llegó Fernando, agitando las manos, y dijo: ‘Lo de Rusia. Enrique dice que es buena idea. Búscame todo lo que tengas sobre Rusia”.

“Se hizo la investigación, Rubén hizo el guión”, dijo. Y así lo lanzaron, según dijo.

Sevilla publicó ayer un texto en Aristegui Noticias que se hizo viral. Allí denunció que fue parte de la trama contra AMLO. “Sevilla detalla los pormenores de esa maquinación fallida, financiada, según su narración, por diversos empresarios y coordinada intelectualmente por el escritor y empresario Enrique Krauze y su colaborador más cercano, el crítico literario Fernando García Ramírez”, dijo la introducción al texto, realizada por el sitio de Carmen Aristegui.

“Durante poco más de 18 meses trabajé en el equipo de Enrique Krauze en una estrategia antilopezobradorista para que el actual Presidente de México no triunfara en las elecciones que, finalmente –y pese a la despiadada campaña sucia que elaboramos en su contra–, terminaría ganando”, detalla Ricardo Sevilla.

Sevilla dio a conocer mensajes de texto y correos que comprometen sobre todo a Fernando García Ramírez, actual columnista de El Financiero.

“En octubre de 2016 fui reclutado por Enrique Krauze, director de Letras Libres y pagado por Coppel, a través de la A.C. Colección Isabel y Agustín Coppel, una asociación que presume estar comprometida ‘con la investigación y difusión del arte contemporáneo’”, dijo.

“Mi tarea principal consistía en elaborar materiales –que tenían una forzada careta periodística– para atacar la imagen del político tabasqueño. El rigor era mínimo. Se trataba, en el peor de los casos, de hacerlo parecer zafio, intolerante y, sobre todo, como un dictador”, reveló.

Sevilla precisó que la oficina en la que trabajaban estaba ubicada en la calle de Berlín, número 245, en la colonia Del Carmen, Alcaldía de Coyoacán. Pero también se llegaron a reunir en las oficinas de la revista Letras Libres.

La Diputada y ex coordinadora de la campaña de López Obrador, Tatiana Clouthier, ya había denunciado esta operación contra el mandatario en su libro Juntos Hicimos Historia, ahí expuso que Krauze participó en la fabricación de contenidos negativos contra el líder del Ejecutivo, algo que ha negado el escritor.

“Se presume que Agustín Coppel se reunió con Enrique Krauze para encargarle que prepararan contenidos intelectuales más refinados. La encomienda le fue asignada a Fernando García Ramírez, columnista de El Financiero y miembro del consejo editorial de Letras Libres, publicación dirigida por Enrique Krauze. La amistad entre el historiador mexicano y el empresario sinaloense era añeja y reconocida públicamente”, señala la funcionaria en su libro.