¿A qué equivalen más de 2 toneladas de harina, 10 mil huevos, 350 kilos de mantequilla, 16 litros de vainilla, 25 kilos de levadura, 150 kilos de manteca, 700 kilos de azúcar y 7 mil figuras de niño dios en miniatura? ¿Qué significa un evento como el siguiente que pudo aglutinar una expo ganadera, una expo de aves de combate, un pabellón de vinos de Coahuila, un pabellón cultural, espectáculos de caballos educados a la alta escuela, rodeo diario, exhibición de perros, conciertos de música country y norteña y diversos concursos de comida y parrilladas norteñas? Agregue usted como cereza de este pastel la cena maridaje con vinos de Coahuila ofrecida por el chef internacional Juan Ramón Cárdenas y la presencia de la Orquesta Filarmónica del Desierto en el inicio de este Festival, el cual aglutinó 49 eventos, tres expos, dos pabellones, dos escenarios musicales, 14 grupos que se presentaron aquí, dos cabalgatas y tres concursos gastronómicos. ¿A qué es igual lo anterior aquí torpemente esbozado, señor lector?

Esta es la quinceava entrega de esta saga. Gracias por leerme. Muchos comentarios y aristas me han llegado debido a su atenta lectura. Gracias a usted tengo nuevas aristas por abordar y nuevos libros y datos por desmenuzar, lo cual sin duda nos ayuda a clarificar este ente demoniaco llamado maldad que desemboca en la violencia que no cesa y sí aumenta, no obstante a la república amorosa que Andrés Manuel López Obrador puerilmente promueve (los secuestro aumentaron 50 por ciento en los últimos meses, datos de la organización Alto al secuestro). Al día se cometen seis secuestros y al menos 36 a la semana). Le repito, en las entregas subsiguientes a esta quinceava edición sólo le estaremos dando el consecutivo respectivo, es decir, será la 16, la 17, etcétera. Tengo nuevos libros por explorar, ideas que usted me ha regalado, detalles de casos dolorosos y todo ello nos permitirá arrojar un rayo de luz en tan escabroso tema como lo es la maldad, la violencia (la cual se está cebando en las débiles mujeres), la brutalidad y la inseguridad.

¿Qué significa o a qué equivale o en qué se traduce que hayan venido en días pasados pilotos de 11 países en sus poderosas motocicletas, las cuales en sus diversas modalidades y estilos –como “moto trial” o “freestyle– hicieron acrobacias, piruetas y saltos inimaginables ante una multitud de 18 mil personas en pleno Centro Histórico de Saltillo? Amén de lo anterior y justo en esos tres días se tuvo la carrera “Coahuila 1000 Desert Rally”. Un fin de semana extremo y eventos para todo mundo. Pero insisto, ¿qué significa haber tenido en la ciudad eventos de este calibre los cuales convocan a visitantes de todo México y, claro, a toda la región?

ESQUINA-BAJAN

En enero de 2018, VANGUARDIA daba la noticia (18 de enero): “Saltillo, la tercera ciudad más segura”. Los datos fueron con base en la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Inegi. No poca cosa, cuando el caos, la maldad, la violencia y la cruel inseguridad se ceban en todo el territorio nacional. Ya luego y desde esa fecha, Saltillo bajo la égida del “cowboy urbano” Manolo Jiménez, quien muestra músculo y vitalidad avasalladora no sólo en Coahuila sino en el Norte (justo a mitad de año, julio, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública alertaba de lo siguiente: aumentaron los homicidios en 18 estados mexicanos, entre ellos, usted lo adivina, los vecinos: Nuevo León, Tamaulipas y Zacatecas. Lo de Nuevo León es brutal: incremento del 65 por ciento. Y usted lo sabe, estamos a 80 kilómetros), no hemos bajado del top ten en la percepción de seguridad. Saltillo tiene dos años entre el primer y séptimo lugar en esta materia según el Inegi.

¿Es gratuito lo anterior? ¿Es obra del espíritu santo? ¿Acaso Manolo Jiménez, Miguel Ángel Riquelme, Gerardo Márquez o Federico Fernández le lanzaron el siguiente anatema a los maleantes y por eso hicieron caso: “fuchi, guácala. Piensen en sus mamacitas, pórtense bien…”? ¿Hay eventos terribles de asesinatos y operan bandas bien articuladas de maleantes? Sí. Y van a seguir operando: Saltillo y la región (Ramos Arizpe, Arteaga) no son una ínsula. Máxime cuando la ciudad tiene ya más de un millón de habitantes y una población flotante brutal, gran porcentaje de hermanos sureños (el ejecutivo alcalde de Ramos Arizpe, José María Morales, ya ha alertado y ha dado cifras y focalizado lo anterior en su municipio en estas páginas). Saltillo pasó de ser la ciudad más segura (iniciando año) a la séptima (mes de mayo) por un evento terrible: en abril se encontró a una mujer con un balazo en la cabeza (ejecutada) y muy maltratada (Adamary “N”). Pero sólo días después, las investigaciones de los grupos operativos de Gerardo Márquez y Federico Fernández ubicaron una célula del hampa responsables del asesinato y otros delitos mayores (colonia Loma Linda). En la refriega murieron nueve delincuentes (cinco eran foráneos. De San Luis Potosí y Tamaulipas, dos de ellos). La respuesta fue inmediata de las autoridades.

¿A qué equivalen más de 2 toneladas de harina, 10 mil huevos, 350 kilos de mantequilla, 16 litros de vainilla, 25 kilos de levadura, 150 kilos de manteca, 700 kilos de azúcar y 7 mil figuras de niño dios en miniatura? Usted me dirá: ¿equivale a haber disfrutado la rosca de reyes más grande del mundo y con lo cual Saltillo entró al Guinness World Record? No, señor lector, parte es cierto, parte está equivocado. Lo anterior equivale (y los eventos arriba deletreados, el “Rodeo Fest Saltillo” y “Saltillo Extremo”) a convivencia familiar, solidaridad, diversión, pertenencia a una sociedad, amor por Saltillo, estrechar lazos de fraternidad y sí, estos eventos aumentan y contribuyen a lograr eso tan anhelado…

LETRAS MINÚSCULAS

Distracción y paz en nuestra vida… Así sea.