¿Quieres conocer de verdad a un hombre? Dale poder. Dale votos, asientos, curules, gente a su cargo, dinero. Sí, todo el poder. ¿Cómo operarán los cambios en él? O mejor dicho o escrito, ¿los hombres de poder al tenerlo es regla que cambien? Al parecer, sí. Un ejemplo paradigmático en la Biblia es Salomón, el sabio Salomón, hijo de David. Con todo el poder fue el sabio, pero despiadado (1ª de Reyes, capítulos 2 y 3). Fue más inmisericorde que su padre David. ¿Quieres de verdad conocer verdaderamente a un hombre que presume de moralidad? Dale poder. Dale todo el poder. Salomón, el bíblico, no obstante su sabiduría, fue el también el Rey de los excesos. Lea usted los capítulos 10 y 11 de la 1ª de Reyes. Tal vez por eso, porque era muy sabio, se tiró a la milonga, a la buena vida, al desmadre, a las apuestas, al comercio exterior, a las carreras de caballos y claro, musas, tuvo hartas musas. Pues como debe de ser caray. Con poder, dinero y siendo Rey, pues las musas es obligado. Dice la Biblia: “(Salomón) tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón.” 1ª de Reyes, capítulo 11:3.

Caramba, con tantas musas disponibles pues claro que su corazón se iba a desviar. Yo con una o dos periódicamente en mi vida, mi corazón se convierte en una piltrafa inútil. Luego, debo de curarlo poco a poco… con una o dos musas más. Y así sucesivamente. Pero mi problema es sencillo y sólo me incumbe a mí. No tengo un país que administrar ni un reino bajo mi férula. El que si tiene hartos problemas y graves, es el presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrador. El poder lo ha transformado. El poder, todo el poder ya lo transformó. Para mal, claro. Dice un conocido refrán árabe: “Ten cuidado con el enemigo que escojas, porque invariablemente terminarás pareciéndote a él”, AMLO ya es un remedo de Enrique Peña Nieto, Carlos Salinas de Gortari, Felipe Calderón, Carlos Slim, Ricardo Salinas Pliego, Emilio Azcárraga…

Con todo el poder, ya se transformó. Su vena autoritaria afloró en corto tiempo. No acepta crítica alguna y se dedica de tiempo completo a vituperar a sus enemigos. Supuestos enemigos. Su fracaso es total. Ya va en picada de popularidad que es lo que a él le interesa. La violencia e inseguridad lo han mermado, pero no quiere cambiar ni va a cambiar su “estrategia” ante el embate del crimen organizado. Es necio, cerril, con poca inteligencia; es sureño, pues. Las nuevas encuestas de todo mundo lo denuncian en picada, en horas bajas. El diario defeño, El Universal, dice que perdió 20 puntos de popularidad y aciertos de su gestión, pasó de 79 a 59 puntos. Mitofsky dice que bajó de 66 a 57. “Masive Caller” lo ubica de 80 puntos a 60 en su última encuesta. El diario El Financiero dice que en su encuesta, AMLO bajó de marzo a octubre 8 puntos.

ESQUINA-BAJAN

Usted dirá, pues son eso, puntos, puntajes, estadísticas, números fríos. Para desgracia de todos, estos números fríos tienen nombre y apellido muchas veces. Desgraciadamente, la mayor parte, son cuerpos en bolsas, desmembrados, encobijados, cabezas, piernas y manos amputadas. Esto es México y AMLO y su equipo no puede con ello. En Torreón, a plena luz del día y ante cientos de testigos, fue asesinada de dos balazos la maestra Juana Mireya Fernández Martínez, del CETIS 83. Fue el día 17 de noviembre, a minutos de iniciar el desfile revolucionario en tierras panistas de Jorge Zermeño quien muestra un cansancio agobiante y su “Perla de la Laguna”, degrada a pálida y triste esferita lagunera. Fue un asesinato en tiempo real y en vivo, para decirlo con la infame jerga de los milenialls.

Los siguientes datos erizan la piel y el esqueleto. La Red por los Derechos de la Infancia es México (Redim) acaba de dar el siguiente informe: al día desaparecen al menos cuatro niños. Tres niños son asesinados al día en México. Desde el 2000, en que se empiezan a cuantificar esto, hay entonces más de 25 mil jóvenes desaparecidos y los de dicha organización contabilizan 21 mil jóvenes asesinados. Un drama, una masacre. Usted dirá, pues sí, pero son cifras de los tiempos de Calderón, Fox, Peña Nieto. Le doy las actuales, son datos oficiales, aunque López Obrador como siempre, en dos horas diarias frente a micrófonos, cuando no miente, engaña. Según los últimos datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero y octubre de este año, hubo 28 mil 741 asesinatos en el País; 2.1 por ciento mayor a la registrada en el mismo periodo del año anterior bajo la gestión de Enrique Peña Nieto.

Aquí con los vecinos, de plano, han retado a la Guardia Nacional y toda corporación policiaca local, estatal o federal. El pasado miércoles 20 de noviembre dejaron una camioneta con bolsas con mutilados justo enfrente de la Séptima Zona Militar. Cuatro personas mutiladas y desmembradas fueron colocadas en dicha unidad y justo para que todo mundo las viera. Fue un reto. Un desafío. ¿“Abrazos y no balazos”, “becarios sí, sicarios no”? la ingenuidad de AMLO no tiene fin. En Reynosa y Nuevo Laredo, definitivamente es zona de guerra. El Gobernador de aquella entidad, vecinos casi nuestros, Francisco García Cabeza de Vaca, dijo con tono grave: es “narcoterrorismo”, lo cual buscan provocar caos e inseguridad. Según datos oficiales, en octubre en el País, aumentó el secuestro (5%), la extorsión (12.7 por ciento), el robo total (6.7%), el narcomenudeo (7.1%)…

LETRAS MINÚSCULAS

Pero no, el cacique y dictador de Tabasco no quiere reconocer nada de esto. Dale todo el poder a un humano y en verdad lo conocerás. AMLO, peor que nunca.