Esforzada. Paulina Udave dirige el asilo y se muestra optimista, aunque la situación es complicada. Fotos: Héctor García
Voluntarios arman campaña a favor del centro de apoyo a ancianos
Tenemos muchos voluntarios, como una joven que hace cortes de cabello y ha recabado dinero, alimentos y ropa a cambio del servicio.”
Osvaldo Alfonso García, voluntario.

Aunque opera desde hace más de 50 años en apoyo gratuito a decenas de ancianitos, el “Asilo Ropero del Pobre” atraviesa una etapa precaria, al grado de no tener sustento para solventar el servicio de agua, dar una remodelación a las instalaciones e incluso otorgar los medicamentos necesarios a las personas ahí atendidas.

Desde inicios de 2017 comenzó a complicarse la situación de la estancia, luego de que el municipio anunciara que no habría más apoyo para pagar los más de 35 mil pesos mensuales del vital líquido que les hacen llegar a las instalaciones y con el que asean las diferentes áreas, así como a los 96 abuelitos que ahí habitan.

Desde el año 2000 hasta el 2017 se tuvieron apoyos de parte de los jefes de la comuna de Saltillo y los encargados de Aguas de Saltillo, incluso gobernadores del estado, sin embargo, esta situación concluyó.

“A partir del 2017 empiezan a acumularse los recibos de agua y para nosotros es una situación compleja, hay que estirar los recursos, entonces o compramos pañales o pagamos. Esto que es imprescindible un recibo del agua, en estos últimos meses ha sido de entre 25 y 30 mil pesos mensuales, eso es el consumo,” dijo Paulina Udave.

Atención. Los ancianos que son atendidos en el asilo, reciben sobre todas las cosas; amor y compañía.
Hay que estirar los recursos, entonces o compramos pañales o pagamos”.
Paulina Udave.

La situación crítica abarca también el área médica, de infraestructura y de seguridad, puesto que el asilo, no cuenta con patrocinadores, si no voluntarios que dan apoyos en especie directo para los asilados.

Paulina Udave, quien dirige la estancia, confirmó la situación y destacó que se requiere de alimentos, medicamentos, material de curación, pañales y artículos de aseo personal, pero también de patrocinios de laboratorios para atender las necesidades de los abuelitos que así lo requieren por sus enfermedades.

“No nos alcanza a que se resuelvan las situaciones tan complejas de las personas que viven aquí”.

JÓVENES VOLUNTARIOS INICIAN UNA CRUZADA

Un grupo llamado “Metamorfosis”, creado por cuatro jóvenes voluntarios, acudieron desinteresadamente a apoyar con las actividades del asilo Ropero del Pobre, cuando se percataron de la situación en la que se encuentra.

Al analizar que es una estancia sin fines de lucro —pues la mayoría de los ancianitos que ahí se alojan no aportan pagos, pues no tienen familiar alguno—, sin patrocinios y con más de 50 años de trayectoria, se enfocaron en crear un proyecto para ayudar a los 96 abuelitos.

“Requieren apoyo en medicamento, ropa, alimento y en algunas cuestiones de infraestructura como la remodelación de los baños, camas clínicas, pues las que tienen estas deterioradas, se requieren de al menos 30, también un circuito cerrado de cámaras para que los trabajadores estén al pendiente de todos los ancianitos y aparte para pagar los adeudos como el del agua” dijeron Osvaldo Alfonso García Ramírez y Ángel Eduardo Rangel Sauceda.

Los jóvenes se fijaron una meta, recabar en especie y apoyos económicos 250 mil pesos para apoyar al Asilo en su situación y mejorar la calidad de vida de los viejecitos, al momento buscan apoyo del sector empresarial, pero también de la sociedad en general.

“Hemos recabado al momento 102 mil pesos en especie, tenemos muchas personas voluntarias, como una joven que hace cortes de cabello y ha recabado dinero, alimentos y ropa a cambio del servicio,” comentaron los voluntarios.

El 10 de agosto es la fecha límite de la recaudación, posteriormente entregarán el apoyo a las autoridades de la estancia.

 “Elegimos aportar a la sociedad, a contribuir con la sociedad, con el mundo; a hacer una diferencia de un impacto grande, el hecho que a nosotros nos nazca esto es dejar un legado, por eso elegimos al asilo”.