En Viveiro, al noreste de España, los pasos cuentan con figuras articuladas que recorren sus calles medievales con gran fervor, pero en recogimiento y silencio.
Imagen del Cristo articulado danto las bendiciones en un momento de la procesión del Viernes Santo en Viveiro, mientras la Virgen le observa al fondo. Foto: EFE/José Miguel Soto López

Entrevistamos a Pepe Veiga, presidente de la Junta de Cofradías de la Semana Santa de esa localidad gallega.

EFE: ¿Desde cuándo tienen constancia que se viene celebrando la Semana de Pasión en Viveiro?

Pepe Veiga: Los historiadores indican que desde finales del siglo XIII, más o menos. Existen documentos escritos de las órdenes  de Franciscanos y Dominicos que indican que ya en el siglo XIV se hacían aquí algunos actos para celebrar los días de la Pasión de Cristo.

Detalle del Cristo articulado de Viveiro impartiendo la bendición. Foto: EFE/ José Miguel Soto López

EFE: ¿Cuándo concedieron a su Semana Santa  la declaración de Interés Turístico Internacional?

Pepe Veiga: En el mes de  abril de 2013 y está dedicada a toda la celebración en su conjunto.

Un momento del acto de Semana Santa del "Desenclavo" en el que un Jesús articulado lo bajan de la cruz para introducirlo en una urna. Foto: EFE/José Miguel Soto López

EFE: ¿Cómo se viven estos días en Viveiro? ¿Qué diferencia su celebración con la de otras localidades de la zona?

Pepe Veiga: Sobre todo porque es más sobria y silenciosa. Disponemos de un casco antiguo bellísimo y se vive diferente, con una imaginería y unos pasos muy antiguos. Aquí la Semana Santa se celebra de un modo mucho más serio y recatado.

Una imagen del paso de "El Prendimiento", con las típicas galerías de la ciudad lucense de fondo. Foto: EFE/ cedida por Turismo de Viveiro

EFE: ¿Por qué el riguroso silencio en unos tiempos de gritos y celebraciones?

Pepe Veiga: Al ser una tradición de tantos siglos, este sentimiento se traslada de padres a hijos. El rigor de la celebración lo respeta todo el mundo y, aunque efectivamente vivimos unos tiempos de ruidos, aquí toda la población y quienes nos visitan celebramos con gran civismo y respeto, en silencio, el transcurrir de los pasos y las figuras. Incluso los bares cierran puertas y cortinas, aunque los clientes queden dentro.

Una imagen del “Encuentro” en el que se observan las cuatro imágenes: el Cristo, la Dolorosa, el San Juan y la Verónica (al fondo a la izquierda). Foto: EFE/José Miguel Soto López

EL "DESENCLAVO" Y EL "ENCUENTRO"

EFE: ¿Chocará un poco entre los foráneos esta forma de celebrarlo?.

Pepe Veiga: Mucha gente de fuera de la ciudad lo comenta. Hay personas que pueden estar cenando y, cuando va a llegar el paso, se retiran las mesas y se recoge todo hasta que termina el acto. Eso les sorprende, pero todos lo respetan y lo comprenden. Al acabar la procesión vuelve todo como estaba.

Otro detalle del “Encuentro” entre el Cristo y la Virgen Dolorosa, en Viveiro. Foto:EFE/José Miguel Soto López

EFE:  Hábleme de las figuras articuladas... 

Pepe Veiga: Son las joyas de nuestra Semana Santa. Unas están en el acto del "Encuentro” y lo componen cuatro figuras: el Cristo que cae, la Virgen Dolorosa, la Verónica y San Juan. El Cristo es el más antiguo, del siglo XV, que tiene aún el artilugio primitivo, rarísimo de verdad. Se maneja de una forma especial para que el Cristo caiga y también la misma figura tiene el brazo articulado y bendice. 

La figura de la Virgen, del siglo XVIII, llora y mueve sus brazos para limpiar las lágrimas; la Verónica tiene un paño que mueve también y en el que queda reflejado el rostro de Cristo, y el San Juan puede realizar movimientos con el brazo y girar el cuerpo.

Detalle de una de las puertas de la ciudad de Viveiro en plena y silenciosa procesión de la Misericordia. Foto: EFE/Turismo de Viveiro

EFE: ¿De qué materiales están confeccionadas las figuras?

Pepe Veiga: Son de madera de la zona. La Verónica y el San Juan son obras  del imaginero Juan Sarmiento, residente en una localidad próxima a Viveiro que trabajaba realizando los mascarones de proa para los barcos. En el “Desenclavo” también existe un Cristo articulado, en este caso del siglo XVI, que desciende de la cruz, que es lo que se conoce en la mayoría de los lugares como  “El descendimiento”. 

Detalle de una de las avenidas de entrada a la ciudad con la Puerta de Carlos V enfrente. Foto: EFE/Turismo de Viveiro

EFE: ¿De dónde viene esta tradición?

Pepe Veiga: Los historiadores e investigadores dicen que proviene de los franciscanos, que en la Edad Media, como el pueblo lo componía gente poco letrada, buscaban representar con movimientos, de forma didáctica, la Pasión de Cristo, para que se entendiera mejor todo ese proceso: el camino de la cruz, el encuentro con su madre, el hecho de que Jesús caía, que se volvía a levantar, etc. 

El denominado “Paso del Calvario” circula sobre los hombros de los costaleros por las calles de la ciudad lucense. Foto: EFE/Turismo de Viveiro

EFE: ¿Quién o quiénes están detrás de estos movimientos articulados de las figuras de su Semana Santa?.

Pepe Veiga: Una persona lleva haciendo el efecto de que la Virgen llora desde hace cincuenta años, quien enseñó a su sobrino y, a su vez, éste está enseñando a otra persona. Un poco la idea es transmitirlo de generación en generación. 

Muy pocas personas tienen acceso a los mecanismos de movimiento de estas tallas. Podríamos decir que es un secreto. El sacristán, de unos 80 años, es el encargado de que caiga el Cristo e imparta la bendición y también está enseñando a otra persona. No se muestra al público en general.

Uno de los momentos más tumultuosos de gente, pero más solemnes y silenciosos es cuando el “Encuentro” llega hasta la Plaza Mayor de Viveiro. Foto: EFE/José Miguel Soto López

EFE: ¿Qué es el “Desenclavo”?

Pepe Veiga: Es una escena en la que se monta, en una tarima, al Cristo crucificado. En ella hay una Dolorosa, un San Juan y una centuria romana. Allí, un predicador va explicando el proceso de la Pasión y, en un determinado momento, dos acólitos, que hacen el papel de José de Arimatea y de Nicodemo, se suben a una escalera. Según narra este predicador, van bajando al Cristo de la cruz y lo introducen en una urna que se lleva hasta el interior del templo. A continuación sale la procesión del Santo Entierro

"Se mejora mucho el acto si quien predica es una persona de categoría”, añade Veiga quien se muestra orgulloso de su ciudad, Viveiro, hermosa localidad gallega en la punta noroeste de España que vive con respeto, pasión y tradición el paso de sus procesiones desde hace muchos siglos con figuras articuladas, siempre el día de Viernes Santo.

Detalle del paso de Semana Santa de Viveiro denominado “Santísimo Cristo Yacente” que pasa por la localidad ante el silencio riguroso de los asistentes. Foto: EFE/Turismo de Viveiro

"El encuentro´ siempre se celebra ese día por la mañana. Ahora es a las 10 horas,  aunque llegó a ser a las 7 de la mañana hace años, las gentes de los alrededores pasaban la noche en el interior de las iglesias esperando el acto, y el `Desenclavo´ siempre es el viernes por la tarde", concluye Veiga.

Detalle del paso del “Santísimo Cristo de la Piedad”. Foto: EFE/Turismo de Viveiro

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* Declarada de Interés Turístico Internacional se celebra desde fines del siglo XIII y es "más sobria y silenciosa. Disponemos de un casco antiguo bellísimo y se vive diferente, con una imaginería y unos pasos muy antiguos. Aquí se festeja de un modo mucho más serio y recatado", indica Pepe Veiga,  presidente de la Junta de Cofradías de la Semana Santa de esa localidad gallega.

Detalle de una de las plazas de la ciudad lucense de Viveiro. Foto: EFE/ cedida por Turismo de Viveiro

* Sus figuras articuladas: "Son las joyas de nuestra Semana Santa. Unas están en el acto de `El Encuentro´ y lo componen cuatro figuras: el Cristo que cae, la Virgen Dolorosa, la Verónica y San Juan. El Cristo es la más antigua, fechada en el siglo XV", agrega Veiga.

Detalle de una puesta de sol desde uno de los montes próximos a Viveiro. Foto: EFE/ cedida

* "La figura de la Virgen, del siglo XVIII, llora y mueve sus brazos para limpiar las lágrimas; la Verónica tiene un paño que mueve también y en el que queda reflejado el rostro de Cristo y el San Juan también puede hacer movimiento con el brazo y girar el cuerpo", subraya el Presidente de la Junta de Cofradías.

Por Joaquín Méndez Rosa EFE/Reportajes

Detalle del puerto de la ciudad hermanada con La Habana Vieja, Viveiro. Foto: EFE/ cedida