“¡Ah, canalla infame, bellaco inverecundo, pérfido bribón! -rugió don Cornífero con rabia ignívoma cuando sorprendió a su esposa en brazos de un desconocido-. ¡Te voy a enseñar a meterte con la mujer de otro hombre!”. Declaró la señora: “Ya sabe”Don Sinople, caballero de la alta sociedad, salió a la calle luciendo su monóculo, lente para un solo ojo. Lo vio Babalucas y le preguntó, intrigado, al amigo que iba con él: “¿Qué es lo que trae en el ojo ese señor?”. Le contestó el otro: “Es un monóculo”. Volvió a preguntar el badulaque más intrigado aún: “¿Y entonces por qué lo trae ahí?”… El barbero le dijo al cliente al tiempo que asentaba su filosísima navaja: “Siempre quise ser cirujano, pero para eso se necesita tener buen pulso”Don Algón, maduro ejecutivo, llegó al hotel de playa en compañía de una despampanante rubia. El encargado del registro le preguntó: “Su viaje, señor, ¿es de placer o de negocios?”. Contestó don Algón: “El mío es de placer. El de ella de negocios”… Yo pasé mi luna de miel en Guadalajara. Un año después regresé a la ciudad. Entonces sí salí a la calle y por primera vez vi las bellezas incontables de la Perla de Occidente. (Nota de la redacción: Guadalajara). Ahora la hermosa capital tapatía es víctima del desabasto de gasolina ordenado por López Obrador. La mayoría de las gasolineras están cerradas; los conductores de vehículos sufren molestias de todo orden y las empresas y negocios resienten pérdidas multimillonarias. Otras ciudades padecen esos mismos males, pero muchos en Guadalajara piensan que AMLO se ha ensañado con ellos en forma particularmente virulenta. Los jaliscienses, y en especial los tapatíos creen advertir en ese maltrato causas de política, por la postura independiente que el Gobierno de su estado ha asumido frente a la Federación, y se preguntan si el manso ganso se ha vuelto para ellos vengativo cuervo, y si la República amorosa es capaz de hacerse República ominosa, es decir de mal agüero, amenazante y peligrosa. Lo cierto es que nadie, ni en ese Estado ni en los demás, sabe a ciencia cierta la causa real de la escasez de gasolina que tantos y tan graves daños está acarreando a muchas ciudades del país. El Presidente, vocero único del régimen, no ha dado una explicación plausible acerca del origen y propósito del desabasto, preocupante fenómeno que, hasta donde se recuerda, nunca antes se había visto en México. Ciertamente nos están pesando los 30 millones de votos obtenidos por López Obrador. Han dado origen a una actitud arrogante y prepotente que, vestida de acercamiento con el pueblo, tiene en verdad carácter antidemocrático y visos de vocación dictatorial. Cuidado… Ya conocemos a Meñico Maldotado. Es un pobre infeliz con quien natura se mostró avarienta al asignarle su atributo de varón. Desposó a Thaisia, muchacha sabidora. En la noche de bodas, tras proceder a consumar el matrimonio, Meñico le preguntó a su flamante mujercita: “¿Fue ésta la primera vez que has hecho esto?”. “¿Cómo que ‘fue’-preguntó a su vez Thaisia-. ¿Qué ya lo hiciste?”Don Poseidón estaba con su hijo pequeño en la plaza del pueblo disfrutando una nieve de guanábana. En eso vio a la distancia que un hombre entraba en su domicilio. De inmediato le ordenó al niño: “Ve corriendo a la casa. Si el que entró es el doctor esconde mis puros. Siempre se las arregla para robarme uno. Si es el abarrotero esconde mi botella de tequila. Siempre se las arregla para darle varios tragos. Y si es mi compadre Pitorreal siéntate en el regazo de tu madre y no te muevas de ahí hasta que yo llegue”… FIN.