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El proyecto neoyorkino reutiliza ingredientes “feos” o sobrantes en sus creativos platillos para contribuir a la protección del medio ambiente

Todos los días desperdiciamos toneladas de comida perfectamente consumible.

De acuerdo al Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP por sus siglas en inglés) cada año los países industrializados desperdician casi la misma cantidad de comida que se produce en la África Subhariana, es decir, 222 millones de toneladas.

Esto es igual a más de la mitad de la producción anual de cereales en todo el mundo.

Ya sea porque no se vende toda la producción fresca, porque no cumple los cada vez más estrictos estándares de apariencia o porque los restaurantes no aprovechan sus sobrantes, seguimos generando “basura” orgánica innecesariamente.

Algunos profesionales de la gastronomía están conscientes del problema.

Es el caso de WastED “una comunidad de chefs, granjeros, pescadores, distribuidores procesadores, productores, diseñadores y vendedores que trabajan juntos para re concebir el ‘desperdicio’ que ocurre en cada eslabón de la cadena alimenticia” de acuerdo a su propia definición.

 El colectivo tiene como meta celebrar la creación de platillos deliciosos a partir de productos ignorados o subproductos del sistema alimenticio. En otras palabras: re utilizar la “basura”.

Los restaurantes “pop up” de WastED se mueven de un lado al otro en la Ciudad de Nueva York. En cada ocasión, hay un chef distinto como invitado especial, que se da a la tarea de innovar el menú con componentes que en cualquier otro lado se desecharían.

De acuerdo a la reseña de Cool Hunter, un gran ejemplo de estas  imaginativas creaciones es la Juice Pulp Burger, una hamburguesa cuya “carne” está hecha de pulpa de jugo, el pan de migajas del día anterior y la cátsup de betabeles golpeados.

También menciona el Dog Food (comida de perro) un pastel de carne que proviene de una vaca lechera con papas cocinadas para parecer arroz y las  Fried Wing Cartilage, botanas infusionadas con cabezas de pescado y una salsa tártara.

 De postre están el centro de piña carbonizado con helado de hojas de limón o un sundae hecho de hojuelas acompañado de una galleta de sobras de aceite de almendra.

Las últimas dos semanas el fundador de WastEd, el chef Dan Barber invitó a 20 chefs a su restaurante emergente.

Entre ellos destacan Dominique Ansel, creador del Cronut (la mezcla de un croissant y una dona que le han dado fama internacional) Mario Batali, célebre por sus shows de cocina italiana y al mexicano Enrique Olvera, dueño del restaurante Cosme de la Gran Manzana.

El sitio del colectivo presume que sus 10 mil platos servidos hasta ahora re utilizaron 600 libras de vegetales “feos”  30 galones de cebo de res, 350 libras de pulpa de vegetales entre otros ingredientes.

Si vas de vacaciones a NY en estas fiestas, consulta el sitio de WasTed para que no te vayas sin probar su deliciosa basura.