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El actor está promocionando 'Aladdín', la última película que Disney ha trasladado de los dibujos animados a actores de carne y hueso, dirigida por Guy Ritchie. En la cinta, Smith se mete en una pequeña lámpara de aceite y da vida al genio que ha de conceder tres deseos al joven Aladdín. El actor aprovecha las premieres para pasar tiempo con su peculiar familia y aparecer con ellos.

Los Smith son una de las dinastías favoritas de Hollywood, pero no es oro todo lo que reluce. En todas las casas cuecen habas. En la de los Smith incluida. 

La clan Smith ha sabido rentabilizar la imagen de familia unida en Hollywood, un lugar en el que los matrimonios duraderos son una excepción. Pero, como en todas las familias, en la de Will Smith también ha habido sombras. Sombras de las que los Smith han hablado abiertamente en diferentes ocasiones.

“Red Table Talk” es el lugar donde han salido a la luz las confesiones más duras de la prole. En este programa, que se emite en directo en Facebook, Jada Pinkett, esposa del actor, junto a su hija Willow y su madre, Adrienne Banfield, hablan de diversos temas y entrevistan a diferentes personalidades. 

En este espacio, la mujer de Smith hizo pública la relación poco sana que tenía con el sexo antes de conocer a su marido. Según sus propias palabras, era adicta a la pornografía. También habló sobre un tema muy doloroso para ella, la adicción a las drogas de su padre que lo llevó a morir por sobredosis hace nueve años. 

Los hijos de la pareja también han peleado contra sus propios demonios. Según medios estadounidenses, Smith y su primer hijo, Trey, fruto de su una relación anterior, con Sheree Zampino, mantienen ahora una relación amistosa y cercana. 

"Las cosas no siempre han sido así entre Trey y yo. Hemos luchado durante años después de mi divorcio de su madre. Se sintió traicionado y abandonado. Es una bendición increíble recuperarse y restaurar esta preciosa relación con mi hermoso hijo", publicó el actor en sus redes sociales. 

Jaden, por otro lado, el mayor de los dos hijos del matrimonio de Will Smith con Jada Pinkett, ha hablado más de una vez de las complicaciones de ser famoso desde pequeño. "La gente no me trataba como a alguien normal así que empiezas a creértelo. ¿No soy normal? Ahora que me he hecho mayor es divertido salir con quien quiera y divertirme con ellos", dijo a la revista Dazed el año pasado. Jaden ha estado alejado de la gran pantalla desde 2013 y se ha centrado en la música, con resultados dispares.  

Willow, la última de la dinastía Smith tampoco se libró del peso de la fama. La benjamina admitió en su programa que se autolesionó cuando no supo cómo lidiar con la popularidad que alcanzó con la canción “Whip My Hair”. “Todo fue una locura. Estaba atrapada en un agujero negro, me cortaba”, dijo Willow. 

Los Smith llevan más de 20 años casados y han pasado por varias crisis. Aunque aseguran haberlas superado todas y niegan que, en este momento, hagan vidas separadas o mantengan una relación abierta. 

Will contó en el programa de las mujeres de su familia, frente a frente a Pinkett, cómo en 2011 la forma en la que planeó el cumpleaños de ésta casi acaba en divorcio. 

También habló sobre otro episodio complicado en su matrimonio hace algunos años. “Mamá se levantaba todos los días y lloraba. Lo hizo 45 días seguidos. Nunca me sentí peor en nuestro matrimonio. Estaba fracasando miserablemente”, confesó el actor frente a su hija. 

MONTAR UN IMPERIO

Apenas comenzaba la década de los noventa y en la televisión apareció un joven alto con gorra que creció al oeste de Filadelfia y que se había mudado con sus tíos al barrio angelino de Bel Air. “The Fresh Prince of Bel Air”, lanzó mundialmente la carrera de Will Smith, que tenía 22 años en aquel momento.  

En las seis temporadas que duró la serie, Will Smith aprovechó para iniciarse en la gran pantalla. Rodó “Made in America”, “Six Degrees of Separation” y “Bad Boys” junto a Martin Laurence. Con el fin de la serie, la carrera de Will Smith continuó en el cine: “Independece Day”, “Man in Black”, “Enemy of the State”, etc. 

En 1997, Will Smith se casó con Jada Pinkett, tras tres años de relación con Sheree Zampino, de 1992 a 1995. Con su primera mujer tuvo a su primer hijo, el menos mediático, Willard Christopher Smith III, más conocido como Trey Smith. Con Pinkett tuvo sus otros dos hijos, Jaden y Willow. 

La carrera de Pinkett también pasaba por un buen momento. La actriz había rodado “Nutty Professor” y “The Matrix”. Los dos eran la base de una dinastía artística en la que sus hijos fueron iniciados a temprana edad. 

Willow Smith participó en su primera película cuando tenía siete años, en 2007, y con 12 lanzó su primer álbum de estudio. 

Su hermano, Jaden, el más conocido de los retoños Smith, hizo un pequeño cameo con cuatro años en una de las películas de su padre, “The men in black II”. En 2006 coprotagonizó con su padre la cinta “The Pursuit of Happines”. Y desde entonces continuó su carrera en el cine, la televisión y la música.

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