Tomada de Twitter
El exmediocampista español consigue su primer empate como mandamás del Al-Saad

Antes de aspirar al banquillo del Barcelona, el español Xavi Hernández deberá curtirse y prepararse para afrontar un reto de ese tamaño.

Es por ello, que inmediatamente después de colgar los botines decidió asumir el rol de entrenador del Al-Saad su último equipo como futbolista profesional. 

El campeón del mundo en Sudáfrica 2010 se estrenó en los banquillos con un empate ante el Palamós, un equipo de la Tercera División española que tomó la batuta del juego durante buena parte del cotejo. 

En un partido típico de pretemporada, repleto de cambios, el español mostró que aún le queda trabajo por realizar si quiere replicar la gloria como futbolista en el banquillo.

La primera mitad acabó sin goles, con Xavi Hernández de pie en todo momento dando instrucciones desde la banda, aunque el árbitro, o para ser exactos el VAR, se encargó de anular un tanto del Palamós por una mano en el centro del campo.

En la reanudación, el cuadro catalán siguió apretando y obtuvo frutos en forma de penalti que transformó David Cano en el minuto 32.

La alegría duró sin embargo muy poco, apenas siete minutos, porque el Al-Saad, después de casi todo el encuentro con el freno de mano puesto, puso la quinta y Nam Tae-Hee acabó enviando el balón al fondo de la red con un fuerte disparo desde dentro del área.