La noche del 21 de octubre de 1879, luego 14 meses de trabajo, de mil 200 experimentos fallidos y 40 mil dólares invertidos (alrededor de un millón de dólares actuales), obtenidos de préstamos de amigos, Thomas Alva Edison estaba listo para la presentación en público de uno de los inventos que cambiaron el curso de la historia.

Así que esa noche Edison dijo: “¡Hágase la luz!”. ¡Y se hizo la luz! Con ello encendió no sólo un foco, sino la chispa de una revolución que electrizó al mundo: el nacimiento de la luz eléctrica. Alva Edison presentó una bombilla incandescente de vidrio con filamento de carbono que, con el efecto del vacío en su interior, producía iluminación continua durante 40 horas. 

El foco no fue su invención, pero sí lo fue el primero viable en términos comerciales, una innovación con la que obtuvo la patente número 285.898 y el desarrollo de la primera empresa que ofreció electricidad. Empezó en 1882 en Nueva York, en Manhattan, donde en las casas de sus primeros clientes colgaba un letrero que decía: “Esta habitación está iluminada con luz eléctrica de Edison. No intente iluminarla con un fósforo. Simplemente encienda el switch ubicado en la pared”. 

Era la Edison Illuminating Company, empresa que años más tarde se convirtió en la General Electric, compañía global en las ramas de motores para aviones y trenes, generación de energía, electrodomésticos, productos industriales y servicios financieros que actualmente emplea a cientos de miles de personas en más de 100 países del mundo. 

Edison fue tan adelantado a sus tiempos que muchos lo conocían como “El Brujo de Menlo”. Y es que predijo con gran exactitud que las máquinas de vapor desaparecerían y que los viajeros en el futuro se trasladarían alrededor del mundo en máquinas colosales a 320 kilómetros por hora.

También presagió que los humanos podrían leer en hojas de níquel, tan ligeras para ser sostenidas por el lector y que podríamos acumular una pequeña biblioteca en un simple volumen. Incluso dio las medidas: un libro de 2.5 centímetros de ancho que podría almacenar toda la Enciclopedia Británica. Alva Edison describía con más de 100 años de anticipación a las tablets.

Y aunque hoy son las luces LED las que han logrado eficientar nuestro modo de alumbrar al mundo, una nueva fuente de luz eficiente y amigable con el medioambiente, desarrollo que, por cierto, les valió a los científicos japoneses Isamu Akasaki, Hiroshi Amano y Shuji Nakamura obtener el Premio Nobel de Física en 2014, antes de ellos y de todos, estuvo la innovación de Thomas Alva Edison, un hombre que ayudó a iluminar un mundo hasta entonces en penumbras, un cambio tan dramático para la humanidad, que sólo se puede comparar a cuando pudimos controlar el fuego o inventar la rueda.

Thomas Alva Edison se autodenominaba como un inventor y no un científico. A lo largo de su vida obtuvo mil 93 patentes para diferentes inventos, muchos como la bombilla, el fonógrafo y la cámara de cine, fueron creaciones brillantes que hoy tienen una gran influencia en nuestra vida cotidiana. Pero antes de triunfar fracasó miles de veces y siempre seguía adelante con una frase que lo describe: “He encontrado con éxito 10 mil formas que no funcionarán”.

Es 1878 el Gobierno lo nombró miembro de la Legión de Honor Francesa, y en 1928 el Congreso de Estados Unidos le otorgó la Medalla de oro en honor a sus inventos revolucionarios que dieron luz y brillo a los Estados Unidos, colocándolos como una potencia tecnológica en la industria eléctrica, la música y el cine.

Thomas Alva Edison murió el 18 de octubre de 1931, y esa noche, todos los hogares de los Estados Unidos apagaron la luz durante un minuto como una forma de homenajear al genio que cambio el rumbo de la historia. 

Muchos no lo saben, pero años después de su muerte, entre las pertenencias de Alva Edison encontraron un plano con las instrucciones y diseño de una máquina que buscaba perturbar la continuidad del espacio-tiempo. Él lo bautizó como “Proyecto Limix”, pero no existe evidencia de que hubiera podido crearla. Pero quién sabe, quizás algún día tengamos a Edison volviendo al futuro, para que nos siga iluminando con su genio e ingenio.

@marcosduranf