Kendall Jenner en una imagen promocional de su tequila 818./Foto:Especial
Los casos más recientes, el vestido 'mexicano' de la firma Mango y el tequila de Kendall Jenner

Dice Brigitte Vezina, consultora jurídica en propiedad intelectual y patrimonio cultural, que “En todo el mundo se insta a los diseñadores de moda a que tengan en cuenta los elementos tomados de otras culturas y a que ofrezcan productos que respeten sus tradiciones”.

No ha sido ese el caso de las prendas tradicionales mexicanas, que en reiteradas ocasiones se convirtieron en blanco de plagio y de apropiación cultural. Ya la colección Resort 2020 de Carolina Herrera en su momento hizo saltar las alarmas.

En aquella ocasión la la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, envió a la casa de moda una carta en donde reclamaba que “algunos de los patrones utilizados en su colección forman parte de la cosmovisión de pueblos indígenas de regiones específicas de México”. Frausto solicitó una explicación pública a la firma de la diseñadora venezolana, cosa que no sucedió, pero los vestidos que 'rendían homenaje' a los trajes mexicanos se retiraron de los anaqueles, algo que se consideró un punto a favor de los artesanos.

Uno de los modelos de la colección Resort 2020 de Carolina Herrera./Foto:Especial

Sin embargo en esta primavera del 2021 la compañía catalana Mango presenta su vestido 'mexican', similar a los realizados tradicionalmente en San Gabriel Chilac, Puebla, pero la versión española de esta prenda tiene un costo mil 399 pesos, mientras que el costo de una realizada en nuestro país rondará máximo los 600 pesos.

Vestido 'mexican' de la colección de primavera 2021 de Mango./Foto:Especial

Evidentemente, “La apropiación cultural es una relación asimétrica de culturas y sociedades, donde la cultura-sociedad dominante trata y justifica sus relaciones con las minorizadas, en éste caso los Pueblos Indígenas, para utilizar su conocimiento, forma de vida, arte, su relación con las plantas y animales, espiritualidad, cosmovisiones y otros aspectos de la identidad de un Pueblo Indígena para un consumo capitalista”, como describen en el artículo “Apropiación cultural, otra forma de extractivismo en las comunidades Indígenas”.

La modelo californiana, Kendall Jenner y su tequila 818./Foto:Especial

Tequila 818

Sí, como dice el dicho, sigue la mata dando. En el terreno de las bebidas tradicionales, el tequila de Kendall Jenner detonó una serie de duras críticas, a pesar de que el propio gremio tequilero aseguró que la modelo se asoció con la agroindustria tequilera y lo está produciendo bajo la regulación del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.

“Por casi cuatro años he estado en un viaje para crear el tequila de mejor sabor. Después de docenas de catas a ciegas, viajes a nuestra destilería y entrar a competiciones de forma anónima y ganar. Lo hemos logrado”, escribió Jenner en una de sus más recientes publicaciones en su cuenta de Instagram.

Su tequila se llama 818 en honor al código postal de Calabasas, la ciudad en donde nació y se crió la modelo de 25 años. Y para promocionarlo qué mejor manera que un clip en donde ella recorre una finca de agave en Jalisco.

“Su marca se vinculó a la agroindustria tequilera en México y respeta la denominación de origen ‘Tequila’. Consideramos que la apropiación cultural es cuando imitas un producto de una región y no te vinculas correctamente con la industria que lo produce, es decir, no tienes autorización para ello”, expresó este miércoles a EFE el director del Consejo Regulador del Tequila (CRT), Ramón González Figueroa.

Aunque los detractores de la modelo le han comentado todo lo contrario, a través de twitter hubo quien incluso la llamó colonizadora moderna y ante la ola de negatividad, en instagram ella optó por inhabilitar los comentarios.

Foto: Twitter

Lucas Assis, un experto en tequila que vive en Los Ángeles, declaró a la revista InStyle, “Básicamente, fabrican barriles y barriles y barriles de tequila, y los famosos vienen y eligen literalmente un barril. Así que puede haber un poco de diferencia [entre las marcas], como que éste es envejecido en roble francés y éste en roble americano”.
Assis añadió: “Pero en esencia, es exactamente la misma botella, y el famoso la compra, y luego solo utiliza su marketing y su marca para vendértela. Lo que se paga es la afiliación de la celebridad, y no la calidad del tequila”. Oscureciendo un poco el panorama para la nueva marca te la tradicional bebida mexicana.
Aquí un video sobre la polémica del tequila 818.